viernes, 28 de febrero de 2014

Feliz año y medio Xoubiña!!!


Mi niña nació el 29 de agosto del 2012. El 29 de febrero del 2014 cumpliría año y medio. Como ese día no existe tenemos licencia para celebrarlo cuando queramos. Y como cualquier excusa es buena para celebrar he decidido que se celebra hoy. Feliz año y medio Xoubiña!!!

Xoubiña, mi niña con nombre de reina, mi currusquita, mi pequerrechiña, mi amor, mi compañía, mi consuelo, el melocotón de su abuela. Parece mentira que ya tenga año y medio, es increíble cómo pasa el tiempo. Parece que el día a día es lento, que todos los días son iguales que los anteriores, los mismos madrugones, las mismas prisas, los mismos problemas y las mismas preocupaciones. Pero luego miras atrás y dices ¿de verdad ha pasado tanto tiempo? ¿de verdad he sacado yo a delante a esta ratita pequerrechiña, a este cañamón? ¿de verdad es ahora una niña de año y medio?

Mi niña con nombre de reina, cumple hoy año y medio. Y es una niña preciosa. Pensaréis, esta como madre suya que es no va a decir otra cosa, y es cierto. Objetivamente es preciosa y, como madre, es la más preciosa del mundo aunque eso ya no es tan objetivo. Ayer, de caperucita, iba llamando la atención por la calle, todo el mundo sonreía al verla, le dirigía unas palabras o le hacía una carantoña. Ay, qué caperucita más guapa! Y yo, apuntillando, si, y el lobo feroz también. Pobre Parrulín, con lo bonito que es él también.

Mi currusquita, es una niña que siempre está alegre, siempre riendo. Una pequeña payasa a la que le encanta demostrar todas sus monerías y hacernos reír, que incluso se aplaude a sí misma cada vez que hace una gracia o que consigue alguno de sus propósitos. Va saludando a todas las personas con las que nos cruzamos, a las puertas, a las ventanas, a los perros… Siempre va diciendo Hola o Ayó a todo el mundo, agitando su manita.

Mi pequerrechiña, empieza a decir cositas nuevas. Además del papá y mamá, tato (al hermano), teta, cheche (leche, cuando quiere un bibe), abua (agua), hola y ayó, dice el color abul (azul), dice bebé a sus muñecos, dice muuu a la vaca y pepe a los patos, pollitos, gallinas y aves en general (por el cuento del pollito pepe), dice bau bau a los perros y a cualquier otro animal o dinosaurio. Dice Tiii cuando es un sí, y mueve la cabeza enérgicamente cuando es un no. Dice ñam ñam cuando tiene hambre, dice a dormir, a guardar y a bañar, aunque no significa necesariamente que quiera hacerlo. Dice zapato y titín (calcetín), especialmente para llamarte la atención porque se los ha quitado. Dice yaya cuando me ve hablando por teléfono pero si llamo a mi suegra para que hable con ella se queda muda. Dice mono, por unos dibujos del mono Bubba que le encantan y desde ayer dice lobo a su hermano cuando le ve ponerse el disfraz. Dice bapa (guapa) acariciándose la cara y mua cuando quiere un beso. Dice dame, toma y mía, exigiendo lo que cree de su propiedad. Empieza a decir “frases completas” como dame bebé o teta mía, que debería decir al revés por cierto. Y dice pia, pia muy a menudo, que aún no hemos pillado su significado.

Mi amor, ella no es muy besuqueira, para mi desgracia, le dices que te de un MUA y te pone la cara para que se lo des tú. Pero cuando sí que le apetece los reparte por doquier. Al hermano no se lo niega nunca y después aplaude Bavo, bavo (bravo, bravo) creo que porque sabe que me encanta. Cuando te abraza te da palmaditas en la espalda, menos a su hermano que se las da en la cabeza diciendo pam, pam, pam, pero no son el mismo tipo de palmaditas. Por las noches me despierta constantemente para reclamar teta (año y medio sin dormir más de una hora seguida! uf!) y últimamente me despierta para darme besos también. Por mucho que me gusten los besos, a las cuatro de la madrugada casi que prefiero dormir, la verdad.

Mi compañía, es muy femenina, mucho. Le encantan unos zapatos, lo mismo un 45 de su padre que un 20 suyo, todos le sirven para jugar. Yo me maquillo poco y sólo en navidad, y no entiendo cómo en mi compañía ha podido salir tan femenina. Te viene con un peine varias veces al día para que le des un repaso a su pelona cabecita. Te exige colonia si coincide que me ve echármela. Te pide a menudo que le pongas el tutú rojo de caperucita simplemente para estar por casa. Y ayer con el disfraz de caperucita no se apartaba del espejo, se debía de ver favorecida. Le dices que está muy guapa, se acaricia la cara y se alisa el vestido.

Si tengo que contar algo menos bueno de ella diré que suspendió amarillo en la guarde, eso y el arrastre. Todavía no distingue el amarillo, y el arrastre parece que no le interesa tirar de la cuerda, coge lo que sea con la mano directamente, sin tirar de la cuerda. No aprobó el amarillo ni en la recuperación, sigue suspensa. Ahora ha suspendido en partes del cuerpo. Sólo distingue la nariz. Dónde está tu nariz? Y la señala. Dónde están tus ojos? Y señala la boca. Dónde están tus orejas? Y señala la boca. Excepto si se le pregunta por la nariz, el resto todo es boca. Se supone que debo enseñárselo pero cuando hace eso me muero de risa, ella identifica que hace gracia y lo repite todas las veces. Tal vez sí que lo reconoce pero prefiere jugar así, no sé. Lo que no le interesa nada es aprender su nombre. Xoubiña cómo te llamas? Xo-u-bi-ña. Y ella mueve enérgicamente la cabeza no, no, no, demostrando así que no tiene ni el más mínimo interés en aprender su nombre. Insisto hasta que se cabrea, porque genio tiene, no creáis que no y si le llevas la contraria te lo demuestra bien.

Mi consuelo, hay un dicho budista que dice: Siempre que ayudas a otro ser vivo a crecer descubres que la verdadera sanación se produce en tu interior. Puede que sea cierto. Mi reina tiene una sonrisa que resplandece toda la cara, sientes que se ilumina la habitación y parece que entra un rayo de luz en mi corazón.

El melocotón de su abuela, la abuela siempre la llamaba así mientras acariciaba la pelusilla de su cabeza en sus últimos días con nosotros, la niña sigue sin tener pelo y yo… yo sigo echándola de menos. Cuánto se hubiera reído ayer al verlos disfrazados! Cuánto habría disfrutado viendo los avances de su melocotón! Cuánto habría presumido de su nieto mayor! Parrulín sigue hablándome de la abuela muchas veces. También me dice que no quiere pensar en ella porque si piensa en ella se queda atascado en la pena. Qué listo es este chiquillo! Es una referencia muy gráfica, a mí también me pasa. Sigo esperando que vayan pasando los días, sigo esperando a que duela menos y sigo teniendo miedo de sentir para no "quedarme atascada" en la pena.

Hoxe xa non hai dor, xa non choro berrando, mais hai medo de sentir, e de non voltar sorrir e de seguirte esperando. Hoxe xa non hai dor, non hai sangue brotando, mais hai medo de sentir, e de non voltar sorrir e de seguirte esperando. (*)

Hoy ya no hay dolor, ya no lloro gritando, mas hay miedo de sentir, y de no volver sonreír y de seguirte esperando. Hoy ya no hay dolor, no hay sangre brotando, mas hay miedo de sentir, y de no volver sonreír y de seguirte esperando.

Os dejo con esta canción

Mamá de Parrulín y de Xoubiña.
Otro día más.
Sean buen@s y felices

5 comentarios:

  1. Piel de gallina en toda la entrada y especialmente en la última parte. Alucinante como Parrulin evita la pena, eso es terriblemente difícil y un ejercicio de autocontrol que ya lo quisiéramos mucho. Me ha parecido fantástica esa reflexión tuya de porqué la preciosa Xoubiña tiene esa sonrisa tan sincera, estoy segura de que es así. Una descripción totalmente encantadora, Xoubiña es una monada, no cabe duda :)

    ResponderEliminar
  2. Felicidades a la pequenita de la familia! La mia los cumplió hace dos semanas! y es verdad, como pasa el tiempo...Que la pena no os evite disfrutar del dia. Seguro que la abuela la está vigilando desde alguna esquina.

    ResponderEliminar
  3. Ayy!!!, cómo me gusta lo que escribes, me llega siempre al alma. Yo hace casi 30 años que perdí a mi padre y todavía si pienso en él, se me encoge el corazón y se me llena de pena el alma. Se ha perdido taaaantas cosas. No me dio las prometidas clases de latín en segundo de B.U.P, no me ayudó a elegir carrera (que al final no hice). No ha visto que todos hemos salido adelante, que mis hermanos han triunfado en la vida, que yo me quedé en el camino. No me acompañó al altar, ni cantó en mi boda como habíamos hablado tantas veces. No ha visto mi mejor creación, donde sí triunfé por fin, no ha visto a mis hijos. El dolor echa raices en el alma y si no eres fuerte no te lo arrancarás nunca. Como te he dicho, él no estaba aquí y no ha visto todo eso, pero yo, le he hecho partícipe de todos y cada uno de los momentos buenos y malos de mi vida. Costó, no te voy a engañar, pero su recuerdo me ha hecho más fuerte. Ánimo, tú puedes.
    Por cierto, a mí también me pasa lo mismo que a ti. Victoria llama mucho la atención y todo el mundo le dice cositas y yo tengo que intervenir, como quien no quiere la cosa, para que también se fijen en Diego. Qué rabia me da!! Yo procuro que si hay varios hermanos, cada uno de ellos se lleve un piropo, y sobretodo, si hay un niño grandecito y un bebé, el premio gordo recae en el hermano mayor, que el bebé, lógicamente no se entera igual, no?

    ResponderEliminar
  4. Vaya!! el comentario de arriba y este no son de Carlos Mora (que es mi costillo), son míos, Marta Romea, debo haberme metido en su sesión. Lo siento. Por cierto, felicidades para tu chiquitina.

    ResponderEliminar
  5. Que bonito y que triste a la vez, vaya entrada! Tu Parrulín es la monda con sus frases lapidarias, la verdad que es una monada total y Xoubiña debe estar preciosa con ese vestido tan chulo que le has hecho!!! Un beso!

    ResponderEliminar