martes, 21 de octubre de 2014

Jamás aceptaría pertenecer a un club que admitiera como miembro a alguien como yo




Esta característica frase de Groucho Marx me viene que ni pintada para el post de hoy.

Estoy preocupada por las altas capacidades de Parrulín, busco información, opciones, ideas, alguien que me oriente y me guíe. Me encuentro muy perdida en este tema. Así a priori comentas que tienes un hijo superdotado y piensas, esta madre es tonta y sólo quiere presumir de su hijo, o si de verdad te lo crees piensas mola, que guay. Es difícil encontrar con quien hablar de este tema, porque te preocupa pero tampoco quieres que los demás piensen que presumes de ello, porque no es así, hay que presumir de lo que te ganas con esfuerzo, esto le “ha tocado”, no es mérito suyo ni tuyo.

Tener una gran inteligencia es más complicado de lo que parece. Parrulín multiplica, divide, hace factoriales, ecuaciones, suma fracciones… pero claro, como tiene 6 años en el cole sólo suma flores. Dos flores más una flor? Colorea el número de flores. Eso son sus deberes diarios. En el cole lo termina todo en el último momento y sólo para que no le castiguen sin recreo, porque sabe sumar (y restar) flores desde antes de cumplir tres años. Lo que sumaba eran lápices, le encantaba jugar a eso en el coche camino de la guardería.

Cuando el año pasado hablé con la orientadora de estudios me prometieron una adaptación curricular que aún está por ver. Por lo visto el ministerio exige que el niño sume flores, porque si no rellenan el cuaderno no pueden demostrar que sabe sumar flores, así que la adaptación será cuando termine de sumar flores, pero si no termina hasta el último momento pues poco va a hacer adaptado a su nivel la verdad. Total, que necesitaba el consejo de gente que ya hubiera recorrido este camino antes que yo, que soy nueva y me pierdo, siempre hay quien lo ha hecho antes, pues que me lo cuente. Y me metí en una asociación. Yo que pensaba que no deseaba pertenecer a ningún club!

El primer día, para qué negarlo, no me apetecía nada, pero nada de nada, ir a la reunión. Pensaba que debía de ir, para encontrar orientación y para que Parrulín se relacionara con chicos de altas que tuvieran sus mismas inquietudes, por probar a ver qué tal se sentía el niño. Pero no me apetecía nada, me daba una pereza enorme. Mi santo tenía guardia e irme sola con los dos, estaba lejos, tenía que coger el cercanías con el carrito, andar después un porrón de números de la misma calle hasta el destino, cuesta arriba, se me hacía más cuesta arriba todavía. El plan era una especie de conferencia, comer allí y que los niños jugaran después. Uf! Con la niña además! La logística era como para darme pereza, sí, pero la verdad es que no sabía el tipo de gente que me iba a encontrar. A mí eso de presentarme en un sitio nuevo lleno de gente se me da fatal, que yo soy muy abierta, sí, pero de uno en uno. No sé por qué, pero me entra el pánico. Debería hacérmelo mirar.

Parrulín por el camino me dice que ojalá no lo encontremos, que en realidad no quiere ir. Vaya por Dios! Y por qué cariño? Le pregunto mientras resoplo cuesta arriba empujando el carrito. “Porque yo sé relacionarme con niños normales pero me da un poco de miedo los de altas capacidades porque no sé cómo va a ser” Bueno hijo, nosotros vamos a ir a probar, a ver qué nos cuentan, y luego decidimos si volvemos o no. Recuerda que debes mantener la mente abierta, que igual te gusta! Anda que, animar al niño a tener la mente abierta cuando yo por dentro estoy peor que él, ya me vale, mente abierta para mí también.

Al llegar conocimos a otra familia de nuevos y nos juntamos con ellos para la conferencia. El chiquillo suyo era de una edad similar, tenía problemas de relaciones en el colegio porque le encantaba la historia y sus compañeros de clase no querían hablar de los espartanos en el patio y él no quería jugar al fútbol, no tenía amigos. Sin embargo con Parrulín congenió bien desde el principio.

La conferencia, pues muy curiosa la verdad. Buscaban más de una respuesta para la misma pregunta, y era chocante ver como todos los niños pillaban a la primera cosas que yo tenía que pensar dos veces. Por ejemplo: Cuál es la mitad de 12?
Seis, obviamente.
Do-ce.
El 1, el 2.
18/3 (Este fue Parrulín)
VI, dijo otro niño en romano.
Y la señora pregunta ¿y si digo que la mitad de 12 son 7?
Ras! Como el rayo todos la mano arriba! Yo ahí pensando…
Qué? Queréis saberlo? XII y la mitad “literal” sería XII que son VII

Súper curioso, he descubierto que no es sólo una inteligencia superior, sino que es otra forma de pensar diferente en cuanto a las matemáticas y la resolución de problemas. He descubierto también que tengo una suerte enorme, Parrulín tiene sus amigos, sus juegos en el patio, sus relaciones sociales… y se desenvuelve bien en ellas. Sin embargo en la asociación había bastantes niños con problemas de relaciones y unos pocos con problemas graves. El único problema de mi hijo es el aburrimiento en clase y es una suerte. He descubierto que los niños de altas capacidades se relacionan entre sí con total normalidad, que no hablan de las lunas de Júpiter ni de tipos de dinosaurios ni cosas raras como habla a veces conmigo, sino que juegan con un balón, tiran la peonza y se meten en los charcos como cualquier otro niño. No sé qué me imaginaba yo que iba a suceder, la verdad. Creo que imaginaba algo parecido a un Big Band Theory de niños.

En cuanto a mi problema de fobia social fue solucionado por la pequeña Xoubiña, que se acercó a mirar cómo tomaba teta un niño de su edad, y empezó a pelearse con él “No sale leche, no” y el niño “Si, sale” y ella “No sale, no, bebé, que no sale!” La madre del niño se reía cuando me acerqué. ¿La estás destetando o la has destetado hace poco? No, seguimos como siempre, a demanda. Gracias a la pequeña Xoubiña comencé a hablar con la otra madre. Muy maja, tres niños, los dos mayores como Parrulín de edad, los dos de altas capacidades, el pequeñín como la mía. Y ella, abogada, y asesora de lactancia de la liga de la leche. Ya es casualidad!

Vive al lado de mi casa, además, ha cambiado a los niños de cole casi cada año buscando la atención personalizada que siempre te venden los orientadores y que luego nunca se produce. Mira, me ahorro tener que cambiar de cole, ya se ha recorrido ella todos los del barrio. Por el mío no ha pasado todavía, es su siguiente opción, así que ya le contaré yo cómo lo hacen. Por lo que me ha contado, casi mejor no hacer nada como en el mío, que hacerlo tan rematadamente mal como los otros en los que ha estado ella.

Me presentó a otras madres, yo le presenté a la otra familia nueva, y estuvimos charlando amigablemente mientras los niños mayores jugaban y los chiquititos se metían descalzos en los charcos. Estuvimos tan a gusto que incluso nos fuimos a tomar un café después varias familias juntas. Estuvo muy bien y quedé contenta con la asociación, hay cosas que sólo te las pueden contar los que ya han pasado por ellas. Y se aprende mucho.

El domingo había otra reunión de la asociación pero me fui a la fiesta de la lactancia materna, que me apetecía mucho. Me apetecía volver a ver a la que había sido mi asesora durante un año entero, me apetecía ver el ambiente, pasar un día al aire libre, participar en los sorteos… Era un buen plan. Además había confirmado con esta chica de la asociación que ella también iba a ir por ser asesora de la liga de la leche, por lo que sabía que además Parrulín iba a estar con otros niños de su edad a los que ya conocía. Aunque había más de 80 familias esta vez no tenía fobia social, sabía que conocía al menos a dos, jeje.

Estuvo muy bien, muy divertido, los niños pintaron un montón, a Xoubiña le pintaron en la carita unas flores ideales, estaba preciosa, yo participé en un teta trivial que perdí tontamente, (un teta trivial, eso sí que es friki, jajaja) y aunque me quedé con ganas de ganar la mochila gané un babero de Soñando duendes muy chulo. Hizo muy buen día, hacía un calor espantoso, mojando las cabezas de los chiquillos constantemente. Comimos sentados en la hierba, y terminamos manchadísimos y cansadísimos. Lo pasamos bien!

Entre una experiencia y la otra me pregunto… Quién decía que no quería pertenecer a un club?

Mamá de Parrulín y de Xoubiña.
Otro día más.
Sean buen@s y felices.

11 comentarios:

  1. Y tú eres la q tienes fobia social????

    Yo creo q no hubiera sido capaz....

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  2. Jo, se me pasó lo del domingo, me hubiera encantado ir!!!

    Lo de Parrulín me alucina, me alegro de que vayáis encontrando orientación.

    Besos!

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  3. Joo se me ha borrado el comentario...
    Te decía que me he quedado alucinada con de la mitad de 12... que simple soy yo!!! Es un buen paso el que has dado con la reunión,,los que no hemos vivido eso no sabemos muy bien el proceso que sigue así que mejor cuentes con historias parecidas a la tuya. Lo mejor que el mayor problema de Parrulin sea el aburrimiento (que no es ninguna tontería por otro lado) pero que tenga facilidad para socializar y hacer amigos rápido es maravilloso (para cualquier niño). Al final te salió todo redondo. A mi también me pasa eso con las reuniones ddesconocidas, me empiezo a rallar con lo mal que lo voy a pasar, luego no es nada claro pero las horas de antes y sobre todo el camino para llegar es desagradable.
    Me meo con Xobiña, que por cierto también apunta maneras, hablando con el peque de si sale o no leche jaja para comersela.
    Y que agradable lo que cuentas del domingo, tuvo que ser divertido. Besitos guapa y mucho ánimo!!

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    1. Rocío, bonita, sí que apunta maneras la chiquilla, sí, lo que me espera! Jajaja!
      Un beso, reina!

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  4. Tu no sufres fobia social!! Igual algo de miedo a lo desconocido o incertidumbre.
    Palabra de asocial, que no iria aesas reuniones, ni de coña!!
    Me alegro que vayais encontrando orientacion para Parrullin.
    Muaks!

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    1. Palabra de asocial que a tí te encontré en el oso y el madroño.
      Jajajaja!
      Un beso!

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    2. Pero solo había una persona y un niño, y anda que no estaba nerviosa ni ná!
      Muaks

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  5. Que buena pinta tiene la asociación para niños de altas capacidades... porque está claro que a parte de tener una super inteligencia... piensa de manera diferente a nosotros... tal y como has demostrado con el ejemplo del 12.... Alucinante!!!
    Seguro que disfrutais mucho los dos en esa asociación!!! Ya nos irás contando...
    Besotes!!!

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    1. Te ha gustado el 12, eh? Jajaja!
      Había otros chulos pero ese me gustó especialmente.
      Un beso, guapa!

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