martes, 27 de septiembre de 2016

Todo va a salir bien, mi pequeño Ferrari, yo confío en tí

Hemos comenzado un nuevo curso escolar, los niños estaban emocionados de volver a ver a sus amigos, por su parte todo ha ido bien, y se han acostumbrado rápidamente a las rutinas y horarios. Este comienzo ha sido complicado para nosotros como padres, complicado por una gran decisión que nos hemos visto obligados a tomar.

El primer día siempre les acompaño en el comienzo de su curso escolar, habitualmente los lleva su padre, pero el primer día me hace ilusión estar con ellos. Acompañamos a Xoubiña a su nueva clase de cuatro años y nos presentamos a su profe, una chica pelirroja que parece muy simpática, la primera impresión ha sido buena, aunque igual es por las pecas que siempre me hacen mucha gracia. Xoubiña se queda allí, jugando a su aire y tan feliz como siempre.

Acompañamos a Parrulín a su clase de tercero de primaria, pero no llegamos a conocer a su nueva profesora. Con premeditación y alevosía nos para en el pasillo el equipo de orientación para hablar con nosotros, nos mete en la biblioteca y nos propone que haga lengua y mates con los de cuarto y que en septiembre del año que viene comience quinto completo, de forma que este año sea como una especie de curso puente y una adaptación gradual con los niños del año siguiente.

La primera reacción es de sorpresa, nos lo han propuesto varias veces, pero nunca han llegado a materializarlo, siempre excusándose con que no era posible que coincidieran las clases, que tenían que haberlo solicitado hace meses y excusas varias. ¿Nos orientáis para poder tomar esa decisión? Bueno… tiene su lado bueno y su lado malo, vosotros decidís, cuando queráis nos llamáis y lo hacemos, es inmediato. Ya está aprobado con un niño más pequeño, que irá precisamente a clase del vuestro a lengua y a mates, y el vuestro iría a cuarto. Eh… uf! déjanos pensarlo.

Salimos abrumados del colegio. Me voy a trabajar con la cabeza trabajando a toda velocidad, un nudo en la garganta, un peso en el corazón, retortijones de barriga y algún que otro síntoma más. La no orientación ha sido una constante en este colegio. Necesitamos herramientas para poder tomar esta decisión, herramientas que no tenemos. Y si lo llevamos a un psicólogo que nos aconseje acerca de su madurez? Que decida el psicólogo! No podemos dejar esta decisión en manos de otros, ojalá, pero es NUESTRA responsabilidad como padres, aunque no estaría de más tener una orientación para tomar esa importante decisión.

Estoy muy agobiada, todas las decisiones en la vida tienen sus pros y sus contras, y sopesarlas no es nada fácil. Y saber que va a afectar radicalmente a la vida de mi hijo, para bien o para mal, me angustia muchísimo. Cuando me encuentro tan agobiada me entra la vena melodramática, caigo en picado, entro en un bucle de preocupación y pena, que necesitaría el consejo de una madre que ya no tengo. Y la echo tantísimo de menos que sólo quiero llorar. Desearía su consejo, desearía hablar con ella, pero sobre todo desearía un abrazo y que me dijera que todo va a salir bien porque… porque yo la creería!

Casualidad, o el destino, ese día me encuentro con una profesora de mi colegio a la que tengo mucho aprecio, y nos saludamos muy cariñosamente. Mi madre era muy amiga de su hermana, también profesora del colegio y decido llamarla. Esta profesora me recomienda que lo haga, su hermana que se encuentra en su casa cuando llamo, también recomienda que lo haga, llamo a otra profesora más que es prima de mi madre, también recomienda que lo haga. Tres de tres. Me dicen que tercero y cuarto son muy parecidos, que es muy buen momento para hacerlo, que siempre es positivo para estos niños… Por último, llamo a Fátima, de Arca, que también recomienda que lo haga, los demás me aconsejan como profesoras, Fátima me aconseja como experta en altas capacidades, le conoce bien desde hace varios años, ha convivido con él en los cursos de enriquecimiento. Todas me han animado, Parrulín es un niño extrovertido que hace amigos con facilidad, en caso contrario puede que me lo planteaba de otra manera. Además que este curso un niño suba a su clase en lengua y mates al mismo tiempo que él se va a cuarto es positivo para todos, que lo vean de forma natural en su clase, unos vienen y otros van. También he dado mucha tabarra a algun@s amig@s, sopesando pros y contras, viendo otros puntos de vista... Esta ha sido nuestra orientación, a base de amigas de mi madre y tirando de agenda. No parece muy profesional, esta orientación es la que tenían que haberme dado en el colegio, pero todas estas personas que me han ayudado son personas en las que confío. Por supuesto, hemos contado también con su opinión. Parrulín, nos proponen hacer esto ¿qué opinas? Bueno, vale! Ha sido su contestación, alegre y despreocupada, sin profundizar en el asunto ni darle mayor importancia. Quizá sea así como debería tomármelo yo, y dejar de darle tantas vueltas a la cabeza. ¿Y si deja de ser el niño alegre y feliz que es ahora? ¿Y si es mucha presión para él? ¿Y si no se adapta? ¿Y si los mayores no le reciben bien? ¿Y si algún día nos echa en cara el haber tomado esta decisión? ¿Y si estamos cometiendo un gran error?

Tomada la decisión, la aprobación ha sido un camino complicado con más idas y vueltas de lo necesario, ha tardado algunos días pero ya está hecho. Hoy tenemos la aprobación definitiva, hoy mi pequeño Ferrari irá por primera vez a cuarto en clase de lengua y mates. Mi pequeño Ferrari… Este nuevo curso me llena de miedo, de agobio y de preocupación. Tengo una presión en el pecho que no consigo deshacerme de ella. Y ya no hay marcha atrás. Hoy ha empezado su flexibilización. Y si lo pienso fríamente, en tercero comienzan a dividir, él divide hace tres años, en lengua leerán El lobo lupas 4 en lugar de El lobo lupas 3, cuando él se está leyendo El señor de los anillos! Realmente es tan importante?

Cuando comencé el año pasado el curso de inteligencia emocional el coach me dijo “cuando mires a tu hijo, cuando le abraces, o cuando decidas escucharle para que pueda aligerar su carga, no olvides una cosa… lo más potente que puedes hacer por él es CONFIAR PLENAMENTE en que tiene recursos suficientes para poder superar cualquier situación, si no es ahora, aprenderá y lo hará más tarde, no lo dudes… para ello confía en ti como madre, aunque a veces no creas ser la madre que te gustaría (¿quién lo es?... ), aunque te falten respuestas, aunque te bloquees en ocasiones… recuerda que lo que más alimenta a tu hijo es tu amor, tu intención, tu confianza en él, CONFIA en lo que SI que le estás dando ya, aunque no sea “perfecto” o como desearías.”

Mi pequeño Ferrari tenía dos o tres años cuando me dijo algo que se me quedó grabado en el alma. “Mamá, los problemas de después son para después.” No puedo evitar pensar en un montón de futuribles e hipotéticos problemas, pero lo intentaré. Confiaré en él y en que sabe que estoy a tu lado. Y tengo miedo, y necesitaría el abrazo de mi madre, que me dijera que todo iba a salir bien, porque… porque la creería! Pues eso es lo que me toca hacer ahora, porque ahora soy LA madre. 

Todo va a salir bien, mi pequeño Ferrari, yo confío en ti, puedes hacerlo, yo te abrazo, yo estoy a tu lado, todo va a salir bien.

Mamá de Parrulín y de Xoubiña.
Sean buen@s y felices.

Otro día más.

4 comentarios:

  1. Me alegro mucho!! ya verás como para tu peque es un soplo de aire el poder aprender. Además, es una decición reversible...¡no lo mandas a la guerra! dudo mucho q le cueste integrarse, pero en cualquier caso, tiene marcha atrás.
    Piénsalo a la inversa, cuando un niño va mal, repite curso y no hay problema poque esté con niños más pequeños, pues esto es algo parecido, el va "demasiado bien" y va conniños más mayores.
    Creo q es bueno q le deis su espacio y q disfrute del placer de aprender en clase, no ser siempre el q ya lo sabe.
    Al fin y a la postre es lo q te he comentado ya en más de una ocasión, que lo pasaran de curso.
    Lo dicho, me alegro un montón!

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  2. Como dice Parrulín "los problemas de después son para después" no te aventures ni crees en tu cabeza todas las cosas que pueden pasar sólo piensa que es un bien para Parrulín, que él además lo asume con naturalidad como si no pasara nada. Y en realidad no pasa nada está más que preparado vamos con que está leyendo el señor de los anillos me dejas flipada jajaja... yo nunca he sido capaz de terminarlo. Lo que me da rabia es que no te hayan asesorado bien vamos te han dado la opción y tu decides... en fin terrible como funciona el sistema educativo..... Estoy segura que se integrará estupendamente...

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  3. Qué grande Parrulín con esa frase que te dijo... Tu chico no es sólo inteligente en lo académico, también en lo emocional.
    Saldrá bien, seguro.
    Abrazos preciosa!

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