viernes, 28 de octubre de 2016

Buenos y terroríficos días!


Un año más nos hemos volcado en el disfraz de Halloween de Parrulín. Cada año el listón se sitúa más alto, por exigencia propia y por exigencia de mi vástago, que ya tiene fama de buen disfrazador y no quiere perderla. A lo largo de la semana han sido muchos los niños del cole, y no sólo de su clase, que nos han preguntado de qué era el disfraz, la expectación era tan alta como las dudas internas que tenía acerca de la viabilidad de mi idea.

Recuerdo cuando era pequeñito y le disfrazaba de inocente fantasmita, repartiendo  mandarinas de halloween por la calle, los últimos dos años de mi madre coincidió estando ingresada y repartimos sonrisas y alegría por los pasillos del hospital. Me llena de melancolía este recuerdo…


Después de reutilizar este disfraz varios años seguidos pasamos a comprar el típico disfraz de esqueleto del chino, pero son tantos y tantos los niños que van de esqueleto chino que comencé a hacer disfraces caseros. Era la niña tan chiquita el primer año que fueron los dos de Monstruos S.A. Parrulín era Sullivan y Xoubiña era Mike Wazowski. Estaban preciosos, pero Parrulín siguió creciendo y creciendo y prefería ser más monstruoso.

Hicimos un escalofriante disfraz de vampiro con un paraguas


Un tétrico hombre sin cabeza



Y… este año… tachán! Un ojo horripilante!!!!!


DIY Paso a paso: Lo hicimos con una lámpara del chino, pero llevaba un alambre dentro y si lo quitabas para poder meter su cabeza dentro, la lámpara no se sujetaba, así que tuvimos que solidificarlo poniéndole papel de cocina y cola y dejando que secara durante días y días y días… Llegó la hora crítica de recortar el tamaño de su cabezón y probar si se sujetaba! Prueba superada mientras el plan B permanece secando por si fuera necesario.


 Luego pintamos el ojo, con su retina y su pupila



Hicimos unos agujeros que no se noten pero que le permitan ver (importante) y respirar (imprescindible)


Ayer, procrastinando como siempre, le pusimos las venas y la sangre, con papel pinocho y cola. 


Y además hicimos los guantes monstruosos pegando unos ojos a unos guantes con esparadrapo, y pintando el esparadrapo con un rotulador rojo para simular sangre.


Parrulín, antes Ojo que sencillo, decidió que le faltaba un arma, que también la compramos ayer. Por último, manchamos una camiseta de manga larga con un montón de sangre falsa que dudo mucho salga en la lavadora. Un año más, espero que triunfe en el cole con su disfraz de Ojo!

Qué? Cómo os habéis quedado? Jejeje!

Y Xoubiña? Xoubiña está en una edad que lo único que me pedía era un tutú, lleva un tutú rosa, una diadema con calaveritas mejicanas, una corbata rosa con un dibujito de calavera y un collar de perlas rosas, camiseta y leotardos en azul marino. No da ningún miedo pero tengo que reconocer que está muy riquiña. Os quedáis sin foto por privacidad, tendréis que creerme. Os dejo la foto de los chupachus que ha llevado para sus amiguitos.


Mamá de Parrulín
Otro día más.
Sean buen@s y felices.

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