miércoles, 6 de mayo de 2026

En otra vida

 

En otra vida fui mamá de parrulín. En aquella vida escribía entre pañales, carreras al cole, noches sin dormir y ese caos dulce que solo entiende quien ha pasado por ahí. Durante años este rincón fue mi refugio, mi desahogo y mi manera de sentirme acompañada. Aquí crecí como madre, como mujer y como persona. Aquí me reí, lloré, aprendí y compartí más de lo que nunca imaginé.

Pero la vida, que es lista, va mudándonos por dentro. Y un día me di cuenta de que ya no era aquella mujer que escribía desde un piso pequeño en una gran ciudad, rodeada de prisas y de horarios imposibles. Algo empezó a moverse, bajito al principio, como un rumor. Y ese rumor era el mar.

El mar llevaba años rondándome, no siempre en voz alta, pero sí con esa insistencia tranquila que tienen las cosas que saben que un día volverás. Y llegó un momento en que ya no pude ignorarlo: la vida me empujó, el corazón tiró fuerte y la ciudad dejó de ser mi sitio. Así que hice las maletas y regresé a la casa de mis abuelos, frente al mar, ese lugar donde todo vuelve a tener sentido.

Ahora vivo entre mareas e retrancas, acompañada por mi familia, por dos gatos convencidos de que la casa es su reino, y por la presencia suave de mi madre y mi abuela, que siguen aquí en cada detalle. En cada piedra, en cada historia, en cada soplo del viento del norte.

Por eso este post es una despedida, pero también un abrazo. Si queda alguien al otro lado de este blog —alguien que aún reciba estas palabras sin esperarlas— quería contárselo yo misma: me he mudado de vida, de casa y de blog.

Si queréis seguir acompañándome, ahora escribo desde un lugar nuevo, más sereno, más mío, más salado. Un lugar donde sigo siendo yo, pero distinta. Donde ya no soy mamá de parrulín, aunque siempre lo seré un poco. Donde escribo desde la mujer que soy ahora.

Gracias por haber estado aquí.

Gracias por acompañarme en aquella vida.

En esta, sigo escribiendo… solo que frente al mar.

Antes mamá de parrulín, ahora Entre mareas e retrancas.

Sean buen@s y felices, y sigan navegando.