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lunes, 13 de junio de 2011

Reciclaje de cumpleaños y receta

En vista del éxito de los comentarios del cumple, os cuento cómo organicé la fiesta y la receta.
En primer lugar, comentar que el año pasado estaba el pobre tan malito con la mononucleosis que cuando me dijo que quería un cumpleaños de Pocoyo corrí a Fiestas Paco a comprarle todo lo que encontrara de Pocoyo. Compré un mantel, platos y platitos, vasos y servilletas, dos guirnaldas diferentes y un Pocoyo de cartón gigante. Y este año como me dijo que también lo quería de Pocoyo, pues reciclamos todo lo del año pasado que quedaba y estaba muy bien guardadito.
El año pasado había preguntado cuanto me costaba una super tarta de Pocoyo en la pastelería, me sorprendí cuando me dijeron que me podían vender el pack de decoración de la tarta de Pocoyo por muchísimo menos dinero, así que sólo compré la decoración y estaba también muy bien guardada. Reciclaje también.
La fiesta era el jueves, así que el miércoles me fui al super, compré dos tortillas porque no pensaba ponerme a hacerlas, tomatitos cherry y philadelphia para los pinchitos, gazpacho, gelatina y vinagre de módena de frambuesa para los otros pinchitos, medio kilo de saladitos, palomitas de micro, almendras y cacahuetes con miel. En el chino, los vasitos de chupito para meter los pinchitos y palillos.
Ese mismo miércoles hice la gelatina de gazpacho, que mira que es simple, un sobrecito de gelatina, le echas un poquito de agua fría, luego agua caliente, remueves y cuando enfríe la echas entero el bote de gazpacho, remover y a la nevera. Osea, seguir las instrucciones del paquetito de gelatina y cuando esté hecha añadirle el bote de gazpacho. Tiempo: 10 minutos.
Salí un pelín antes de trabajar para tener la casa decorada cuando trajera a Parrulín del cole. Había recortado de un pdf de guirnaldas de pocoyo, las figuritas para los palillos, e impreso todos ellos. Las había ido recortando en el metro camino a casa, así que ese tiempo no cuenta (tampoco cuenta la mirada de los pasajeros mientras recorto sin parar muñequitos de pocoyo y los voy guardando en diferentes bolsillos según personaje). Había hecho cartelitos que decían “Parrulín 3 años party”, con su foto y unos Pocoyo, que era básicamente la misma que el año pasado, cambiando el 2 por un 3, y cambiando la foto, quedó muy bonito y había un cartel en cada una de las puertas y dos globos, las guirnaldas colgadas, más globos por aquí y por allá y el Pocoyo gigante en la misma puerta que el año pasado. Tiempo: 30 minutos.
Recojo al niño, lo subo a casa, excitación total al ver la decoración, quedaba una hora hasta que llegaran los invitados. Me pongo lo primero a hacer los pinchitos. Los de mitad de tomatito, trocito de queso y otra mitad de tomatito están listos en apenas 5 minutos. Los de la gelatina de gazpacho me encuentro con que al hacer las bolitas se desarman un poco, así que lo meto en el congelador un rato mientras voy haciendo las tortillas y las palomitas en el micro. La gelatina ha mejorado algo, decido hacer los pinchitos y volver a congelar, pero ya preparados, dos bolitas en un palillo y un chorrito del vinagre. Nota mental: la próxima vez añadiré menos agua a la gelatina y que chupe del agua del gazpacho, puede servir, pero no es perfecta para hacer bolitas.
Miro el reloj y aún queda más de media hora, decido que me voy a liar finalmente con la decoración de los palillos, un trocito de celo en cada uno y un pocoyo pequeño previamente recortado en el metro, para cuando es la hora de empezar la fiesta está todo terminado.
Como en mi familia nadie es puntual me da tiempo de sobra a poner la mesa mientras llegan los invitados. La tarta la traía mi cuñada porque también había sido su cumpleaños el día 5, es un tamaño perfecto para lo poco que comemos dulce. Le pongo el pack de decoración de Pocoyo del año pasado y… voilá todo resuelto!
Mañana más!
Sean buen@s y felices!

lunes, 28 de febrero de 2011

Pagagnini y Pocoyó

Vaya título, no? Pues es lo que ha salido al final de escribir el post, tendréis que seguir leyendo para descubrir de qué se trata…
El viernes fuimos a ver a Pagagnini, y ha sido todo un éxito! Le ha encantado, se reía con las payasadas que hacían y bailó mucho, muchísimo dando saltos encima de mis pobres piernas, porque las únicas entradas que pude conseguir eran en la primera planta y aunque intentamos subirlo encima de los abrigos no era suficiente.
Ha sido muy divertido, entre lo bien que tocan y lo payasos que son, se pasaba el tiempo volando. Hacían multitud de bromas a base de gestos y de sonidos que me recordó mucho a Pocoyo, como con un sonido y un movimiento de cabeza se entiende internacionalmente lo que quiere decir y se puede establecer casi una conversación. Es un arte que me parece super difícil de simple que es y tiene mucho mérito, lo entiende todo el mundo, en cualquier país en el que se encuentren y todas las edades.
Duraba hora y media que es demasiado para un niño de dos años y se le hizo un poquito largo, la penúltima obra que tocaron lo hicieron con un violín eléctrico (mi pobre cultura musical ni sabía que existían, ya ves tú) y resultaba demasiado alto el sonido. Ya empezó a preguntarme si nos íbamos. Pero la última de las obras era Las cuatro estaciones, se acordaba de cuando lo vimos la última vez y me lo explicaba! “Ves mamá? Estos son los pajaritos, estos los truenos, la lluvia…”.
Cuando acabó decía “Bravo Pagagnini, muy bien Malikian” y aplaudía como loco.
Fuimos acompañados de la yaya, mi suegra, a la que le encanta la música clásica. También disfrutó mucho y se reía un montón. Al día siguiente, en la merienda familiar que suelen hacer en su casa los sábados le preguntaban qué tal Pagagnini y respondía “La yaya se lo pasó pipa y se reía todo el rato” Le ha enseñado a su padre como tocaba Malikian, y que se le caía la cabeza. Y también cuenta lo del violín que se enchufaba pero que hacía mucho ruido.
Visto el éxito repetiremos cualquiera de los espectáculos de Malikian y estaré atenta a próximos estrenos.
Alguna recomendación para el fin de semana que viene?
Y ya que he hablado de Pocoyo diré que es verdadera obsesión lo que siente por esos dibujos, los tenemos que ver todos los días. Un dia especialmente agotador cuando llegamos a casa me pidió que le montara las vías del tren y le dije Parrulin, es que mamá está muy cansada, y me dijo “Ah, pues vamos a ver a Pocoyo para que se te quite el canso. Te parece bien?” Ahora usa la misma frase todos los días, y sea la hora que sea, esté cansada o no, me pide a Pocoyo para que se me pase “el canso”. Se sabe los diálogos de memoria, aunque me dá la impresión que aún no relaciona bien del todo, no sabe el final cuando lo está viendo.
Por ejemplo, el capítulo del regalo, intentando ponerle otro disco que no fuera este que me trae loca, le digo Parrulin, es que esto es un rollo, el regalo es para Elly, una gran fiesta ¿te acuerdas? Y me dice “noooo, ya verás ya, ahora Elly se va a subir al tren para quitarle el regalo” y sabe lo que va a ocurrir inmediato pero no el final. No sé, es raro, pero es que es pequeñito todavía mi parrulín.
No me quiero despedir sin desear toda la suerte del mundo a todos los niños del otro lado del océano que comienzan hoy el cole de mayores, o lo que ellos llaman jardín. Les deseo toda la suerte del mundo en esta nueva etapa, que no tengan problemas para dejarlos, y que tengan unas profes tan buenas como merecen. Mucha suerte amigas! Y no se pongan tristes!
Mañana más!
Sean buen@s y felices!