miércoles, 18 de abril de 2012

Sucesos, reacciones y fajas

Primero contaros cómo fue la eco. Pues veréis, me mandan a un sitio pijísimo a hacerme la eco, donde son muy amables con esa sonrisa falsa que caracteriza este tipo de cosas, y muy amablemente te hacen esperar más de una hora respecto la cita que tenías. Tuve que comprar comida para comer en el metro y salir un poco antes del curro, pero esta cabeza de chorlito se dejó la comida en la nevera del curro y tuvo que volver a comprar comida por el camino. Inexplicablemente, aún y eso, llegué mucho más pronto de la cita. Sería el viento a favor. Ahí comprobé que te dan la cita que les dé la gana pero te atienden por orden de llegada. Cosa que ya sospechaba.
Entro por fin, una chica que creo que es la misma que la de la otra vez. Entra con un compañero y le enseña a hacer no se qué con el ecógrafo y fotos de mi Parrulinchi sin decirme ni buenas tardes, ni que el bebé está bien, ni nada. El compañero se va y ya solas le pregunto si está bien, me dice que sí, me enseña las cosas en plan catálogo del Carrefour, el corazón y este es el flujo, todo bien, el cordón y este es el flujo, todo bien, el cerebro y sus partes, todo bien, el fémur, todo bien. ¿Me puedes decir el sexo que aún no lo sé? Es una niña. ¿Seguro? Si te lo quieres creer, te lo crees, y si no, pues no, pero te digo que es una niña. Me quedé tan planchada que no volví a abrir la boca en el minuto que quedaba de eco. ¿Cómo se puede contestar así a una paciente? Por los pelos que no me puse a llorar en la misma camilla. A la próxima me voy a otro sitio. Y además la jodía de ella me dio unas fotos de la nena, en 3D, si en 3D, pero de un corazón en 3D, un cerebro en 3D, un fémur en 3D… De 15 fotos que trae el informe ninguna es de su carita! Vale que a la gine le importará un pimiento si es mona o no, pero digo yo que a las madres siempre les hace ilusión, no?
Salgo, me tranquilizo, respiro hondo y wachapeo a diestro y siniestro, a dos manos no porque no se puede, pero casi. Antes llamo a mi madre, encantada de la vida. Luego llamo a mi suegra, encantada de la vida. Mensaje al santo que está trabajando. ¿Estará encantado de la vida? Y me compro un vestido de embarazada en el HM, gris con lunares blancos, porque yo lo valgo. Se llevan los lunares, no? A ver si me he equivocado de tendencia…
Recojo a Parrulín. Cariño, mamá ha ido al médico a ver cómo estaba el hermanito, por eso te ha recogido la abuela, lo sabes, verdad? “Sí, claro ¿y te ha abierto la puertecita para ver al hermanito?” No, me ha hecho una foto de la barriga. ¿Y sabes qué ha visto? El hermanito es una niña. “Yo quería un niño!” Eh… te digo un secreto? Yo también. Pero no pasa nada, lo queremos igual, verdad? “Bueno, pero que no sea una cursi” Ja, ja, lo intentaremos. “Que le guste el amarillo!” Pobre, si sale a su madre no le quedará bien el amarillo, pero que nada bien. “Bueno, bueno, y el verde también!” De acuerdo. “Que no le guste el rosa, eh?” No, si ya lo había pillado, mi amor. Bueno, si hay algo rosa tampoco pasa nada, verdad? “Bueno, de acuerdo!” Mira tú, el que quiere que le compre unas botas de Dora exploradora y se lanza a los productos de Hello Kitty diciendo (esto es aún peor) Mira qué mooooono…
No, no se ha acordado del nombre de Cleta. No, no se va a llamar Cleta, lo siento si había algún fans de ese nombre. Su nombre real está casi decidido. Bueno, yo ya lo he decidido, falta la aprobación del padre (condición no indispensable, ja, ja). Su nombre bloguero aún no. Porque en este tiempo me habéis llamado a mí Parrulina y ya lo he asumido, así que no sé qué ponerla. Parrulinchina? Muy largo, no? Parruliña? Mmmm… no, me recuerda a alguien de la familia, definitivamente no, sin ninguna ñ tiene que ser. Parrunena? O Parrucleta? Ja, ja! Estoy entre uno de los dos. A ver las opiniones que me dais.
Esta mañana tenía cita con la gine. Antes, recojo los análisis de la semana pasada. Bueno, un poquito bajo de esto, un poquito alto de aquello. Nada preocupante. Entre lo que se aprende con un marido médico y lo que he aprendido con mi madre lo tengo todo dominado! Mira qué mona va esta gine siempre. Buenos días. Buenos días, te traigo la eco y los análisis de la semana 20. A ver… la eco primero, todo bien, es una niña (…) y está en cefálica. Andá, esto no me había fijado yo. Ya está colocada? No irá a salir ya? Así que las patadas que noto abajo son cabezazos! Ay Dios! Eso qué significa? Nada, aún puede dar muchas vueltas. Uf, menos mal! Toma, los análisis. A ver… estás un poco baja de hematíes, hemoglobina y hematocrito. ¿Estás tomando las vitaminas? Eh… cuando me acuerdo. Tienes un poco de anemia, toma algo de hierro además. De acuerdo. Pero por qué el hierro está alto? Bueno, no sé. Pues si no lo sabes tú… Puede ser una alteración del laboratorio o unas de esas alteraciones de embarazadas. Vamos, que ni puta idea, significa eso, no?
Lo demás… tienes un poco altos los triglicéridos y el colesterol. Vaya! Adiós a la panceta y el chorizo, pero si yo no como de eso! Bueno, pues ahora va y me apetece. Eso qué significa? Tengo que hacer dieta? Jooder, que tengo un tupper en el bolso lleno de pastas de chocolate que le han regalado a mi santo… Bueno, a veces baja con dieta y a veces no. Puede ser una de esas alteraciones de embarazadas. Vamos, que ni puta idea, significa eso, no? Procura comer menos grasas. Mmmm… el chocolate cuenta como grasa?
En ocasiones veo muertos eh… se me pone la tripa dura, quería comentártelo. Bueno, eso es porque el primer embarazo nunca es igual que el segundo, tienes ya una distensión muscular previa y eso es una contracción muscular, no una contracción de parto. Es que nunca he tenido yo una contracción ¿cómo lo sé? ¿porqué sigue un patrón? Si, puedes tener contracciones, con un pico de dolor que no dura más de un minuto, es normal. De todas formas cómprate una faja. Anonadada me quedo. ¿Una faja? Qué poco glamour por Dios! ¿Una faja yo? Me imagino con una faja de esas marrones que usa mi madre y me da un telele ¿Habrá fajas de lunares que creo que son tendencia? A ver si me he equivocado de tendencia… Ejem, ¿una faja? Si mujer, para ayudar a que el útero esté más relajado, y bebe dos litros de agua al día, que también ayuda a la relajación del útero. En tres semanas te haces la curva de glucosa y en cuatro semanas vuelves con los resultados. De acuerdo. Adiós buenos días.
Así que en esas estamos, pendiente de comprarme una faja. Qué lástima por Dios, con lo que yo he sido! Que en 20 semanas he engordado 4,5 kg, que está fenomenal! Y ahora ponerme una faja! Qué lástima por Dios, con lo que yo he sido! Distensión muscular dice. Qué lástima por Dios, con lo que yo he sido!
 Faja abuela
Faja embarazada
Vale, no es lo mismo... la mente juega malas pasadas!
Mamá de Parrulín y Parrulinchi.
Otro día más. Buen miércoles!
Sean buen@s y felices.

martes, 17 de abril de 2012

Redoble de tambores…


Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr…
Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr…
Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr…
Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr…
Trrrrrrrrrr…

Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr…
Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr…
Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr…
Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr…
Trrrrrrrrrr…

Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr…
Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr…
Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr…
Trrrrrrrrrr… Trrrrrrrrrr…
Trrrrrrrrrr…

Glitter Words


Mamá de Parrulín y Parrulinchi.
Otro día más. Buen martes!
Sean buen@s y felices.

lunes, 16 de abril de 2012

De lunes, y veinte semanas

El fin de semana, creado por Dios para descansar, o eso dicen, estuvo lleno de planes. El sábado por la mañana nos fuimos a buscar los billetes para el congreso del próximo fin de semana-Yuju! Ya tenemos billetes! Y por la tarde la merienda política familiar acostumbrada. Por la noche fuimos a dormir a casa de mi madre, que nos tocaba.
Domingo por la mañana, concierto de rock para niños, y después una inesperada y agradable comida bloguera abarrotada de niños. Ha sido interesante conocerlos en persona, contrastar lo imaginado con lo real. La verdad que todos muy simpáticos y estuvo muy bien, aunque las que teníamos niños mayores nos marcháramos antes. Eso de que el peque duerma en el carrito es un chollo. Espero vuestros post para comentaros y así no nos repetimos. Si, y porque eres una vaga… Bueno, vale, eso también. Ja, ja! Pero como sé que van a sacarle punta a la anatomía del vino y otras curiosidades de la comida, pues espero.
Hoy ha amanecido en Madrid con un vendaval impresionante. Por la tarde tengo la tan ansiada ecografía de las 20 semanas. Si, por la tarde, no me agobiéis más, que ya os informaré. Como tengo que salir un pelín antes de trabajar he buscado la forma de llegar a favor del viento, porque llegaré antes.
Aviso a navegantes: Parrulín sigue un poco gangoso, pero sólo cuando habla lloriqueando, entonces no le entiendo nada. Come entre poco y mal, pero no me preocupa. Lo único que me preocupa es que pegue un estirón que me obligue a comprarle pantalones la semana que viene deprisa y corriendo. El domingo ya iba un poco pesquero, que me fijé yo. Bueno si, yo también me fijé, pero es lo que hay.
Semana 20:
Ya mide un poco menos de 20 cm y pesa aproximadamente 355 gramos. Ole! Un campeón ya mi Parrulinchi, sea niño o niña. Ay qué ganas de saberlo! Durante la segunda mitad del embarazo, el peso del bebé aumentará más de diez veces (unos 3 kilos) y su longitud será el doble que en esta semana (pasará de unos 25 centímetros a unos 50). Así contado parece una barbaridad!
Se succiona el pulgar. Se desarrollan en el cerebro las áreas de los sentidos: gusto, olfato, vista y oído. Casi siempre hay una eco en la que sale chupándose un dedo, o el propio cordón. Siempre nos sorprende a las mamás.
Seguramente ya comenzarás a sentir claramente los movimientos del bebé y más adelante sentirás cuando tenga hipo! Sus músculos y esqueleto son cada vez más fuertes y sus movimientos más enérgicos. Hombre si los percibo! Claramente! A veces incluso aseguraría que vienen con mala leche, con mucho amor, si, pero con mala leche!
Tu bebé también escucha su propio corazón. El líquido amniótico que lo rodea, distorsiona los sonidos (como cuando estamos debajo del agua) pero aún así el bebé puede escuchar. Puede reconocer una música, el latir de tu corazón o la respiración tuya. Pues vaya lío, entre mi corazón, mi estómago, mi respiración, lo de fuera y su propio corazón hay montada una party line que no veas!
Su cerebro que ya cuenta con 30.000 millones de neuronas. Si ya sabía yo que me iba a salir muy list@! Ja, ja!
Si es una niña, sus ovarios ya cuentan con 6 veces más óvulos que al momento de nacer. Un millón de óvulos aproximadamente, tiene una niña al momento de nacer. Me parece una barbaridad.
Tu útero ya ha alcanzado el ombligo y a partir de este momento crecerá a razón de 1 cm. por semana. Es posible que sientas molestias a nivel del pubis como una sensación de peso. Esto es normal y es debido al peso del útero y al estiramiento de los músculos abdominales. También puedes tener comezón en el abdomen por el estiramiento de la piel. Mira a lo mejor es esto lo que yo creo que se me pone dura (la barriga, la barriga). Y por cierto, que no lo comentan, pero me está sucediendo, comienza a salirse para fuera el ombligo, cosa que llena de curiosidad a Parrulín. A mi me da mucha grima que me toquen el ombligo, embarazada o no, soy la única?
Además, percibe la luz, se mueve, traga, orina, quizás comienza a tener memoria, etc. Quizá? Qué es eso de quizá? Que para imaginación la mía, esto se supone que es un boletín informativo! Todos los movimientos del bebé son reflejos y aún no siente el dolor. Ja! y eso cómo lo sabes? Es quizá otro quizá?
Cualquier pérdida durante estas primeras 20 semanas se denominará aborto, ya que el nacimiento en esta edad fetal es uniformemente letal, debido a la ausencia estructural de la porción respiratoria de los pulmones. Y después de la 20? Un prematuro muy prematuro? Bueno, mejor no me lo cuentes que no quiero saberlo.
Sentirás que te quedas sin aliento a medida que el útero se acerque a los pulmones. Vaya hombre! En la mitad de tu embarazo comprobarás que tu respiración se hace más profunda y el ritmo cardíaco se acelera. Tu corazón latirá más rápidamente porque bombea mayor cantidad de sangre por el cuerpo. Un poco para mí y otro poco para Parrulinchi. Normal.
En esta etapa es común tener sueño y estar cansada. Tu cuerpo ha cambiado mucho desde las primeras semanas. Es hora de dormir mucho y olvidarte los grandes esfuerzos. Ja! En cuanto pueda…
El sexo de tu bebé es totalmente aparente a través de un ultrasonido (si es que colabora la criatura). Que colabore, que colabore, por favor, que no quiero quedarme más tiempo sin saberlo!!!
Información, que siempre me preguntáis, sacada de planeta mamá, babysitio, semana a semana y todo bebe.
Mamá de Parrulín y Parrulinchi.
Otro día más. Buen lunes!
Sean buen@s y felices.

viernes, 13 de abril de 2012

La desvegetación


Ayer al darnos el alta y llegar por fin a casa puse a cargar el teléfono, primero llamada a mi madre, y después una entrada cortita en el blog. Como no era momento de entrar en detalles no se me ocurrió chorrada mayor que el trabalenguas, lo siento. Pero me hace gracia que todas dierais por sentado que todo había salido bien. ¿Y salió bien? Pues imagino que sí. Comenzamos por el principio, porque si empezamos por el final llegamos al trabalenguas y se acabó la historia.
No podía comer ni beber nada Parrulín desde las 2 de la mañana. Acostumbra a pedir uno o más biberones de leche durante la noche. Que tiene ya casi cuatro años! Bueno, sí, ya lo sé, pero en mi casa los besos, los abrazos y los biberones de leche siguen siendo a demanda. Le explicamos que no podía tomar leche ni desayunar al día siguiente y mi santo le dio un último biberón (sin demanda previa) a la 1:50 al que había añadido aceite de oliva. Qué asco, no? Pues no sé, que yo no lo probé, pero según mi santo era para que le llenara más la barriga. Y como su primera idea era añadirle una clara de huevo pues casi mejor un chorrito de aceite. Inventos de mi santo.
En fin, nos levantamos. Lo primero la intendencia. Llevo una bolsa con un pañal para la operación, un pantalón porque irá en chándal, un biberón para después, un cartón de leche por si acaso, unas galletas por si acaso y un par de cuentos para leer. Santo ¿qué más llevamos? Lleva también un par de zumos, unas avellanas, unas galletitas saladas y unas nueces. Ejem… ¿todo eso es para el niño o para ti? Bueno… para los dos. Vaaale. Bolsa preparada. (Un poco más y me llevo el carrito de maruja de ir al mercado) Ultimo momento, mete también el paracetamol infantil y el efferelgan en supositorios. Pero no tendrán allí? Por si acaso. Vaaale.
Despertamos a Parrulín, camino del hospital el tío va feliz de la vida. “Mamá hoy es fiesta!” Bueno, no tienes cole, pero fiesta, fiesta… “Después del hospital hacemos una fiesta!” Lo que tú quieras mi amor. “Mira! El retiro! Podemos ir al retiro después del hospital?” Eh… si quieres sí, cariño. “Papá, que has adelantado a un taxi de la L, muy bien papá!” “Oh, papá te ha adelantado un taxi de la X, qué faena!” En fin, que parlanchín, contento, y bien.
8:30 am. Llegamos, hacemos el ingreso y nos mandan a planta. Allí esperamos en un pasillo tres horas. Tres horas? Si, si, tres horas! Desde las 8:30 hasta las 11:30 que nos dieron habitación! Super bien pensado. Primero pasan los más bebés, normal, lo entiendo. Pero luego el médico no da las altas para ellos y empiezan a pasar los adultos hasta que vuelvan a quedar libres las camas de los niños. Que digo yo, que si me dicen que esté allí a las 10 o las 11 yo encantada, pero hacernos esperar tres horas en un pasillo con niños pequeños, sin comer ni beber, al principio sentados modositos, luego entretenidos con los teléfonos de sus padres, luego leyéndoles un cuento, luego conociendo al niño de al lado, luego corriendo por el pasillo, luego que dice uno Quiero agua! luego que se contagian todos y todos quieren agua, luego que preguntas si queda mucho, luego que te dicen que no sabe, luego turnándote con los padres de al lado para vigilar a dos niños a la vez, luego oyendo a los que salen ya operados chillar y llorar como cochinos, luego niños aburridos, luego padres turnándose para bajar a tomar un café, luego niños cansados, luego niños pesados y a las tres horas niños insoportables! Me pongo en su lugar y lo entiendo y procuro que lo lleve lo mejor posible y yo también.
Versión de madre y embarazada: Hay que ver qué sillas más incomodísimas, de plástico. Parece mentira que esto sea un hospital privado. Parece mentira que esto sea un hospital pediátrico. Pobre niño. Cuánto queda? Vaya silla más incómoda. Que si, Parrulinchi, que es incomodísimo, ya lo sé, tranquil@. Voy a ver si de pie… Voy a ver si mi santo se queda con él y me tomo un café. Vuelvo. Vaya silla más incómoda, ya no sé cómo ponerme. Que si, Parrulinchi, que es incomodísimo, ya lo sé, tranquil@. Voy a ver si dando un paseíllo por aquí… Joder, los operados chillan y lloran como cochinos, pobrecitos míos. Cuánto queda? Creo haber visto un lindo gatito, digo… una máquina de refrescos. Vaya! Está vacía. Parece mentira que esto sea un hospital privado. Parece mentira que esto sea un hospital pediátrico. Vaya silla más incómoda. Que si, Parrulinchi, que es incomodísimo, ya lo sé, tranquil@. Voy a ver si llamo a mi madre que debe de estar preocupada… Cuánto queda? Charlo con la madre de al lado, tiene un hijo mayor, ya ha pasado por esto, está tranquila, parece maja. Vaya silla más incómoda. Que si, Parrulinchi, que es incomodísimo, ya lo sé, tranquil@. Cuánto queda? Wachapeo con las taradas, que deben de estar preocupadas también. Joder con la madre de al lado, lo que fala, Dios mío. Voy a ver si encuentro otra máquina de refrescos… Cuánto queda? La enfermera no lo sabe. Esto de tener una enfermera que nunca sabe nada es un chollo, oye. Vaya silla más incómoda. Que si, Parrulinchi, que es incomodísimo, ya lo sé, tranquil@. Así, tres horas.
11:30 am. Por fin nos llaman para que pasemos. Nos dan una habitación, nos dicen que le desnudemos, pongamos un pañal y le ponen una bata de hospital de esas como de papel y con unas tijeras le cortan los bajos para no pisarse. Parrulín encantado, dice que es un disfraz de pirata. Le hemos explicado que le operarán dormido, así que un par de veces insinúa que no se va a dormir para que no le operen, pero le decimos que esperarán a que se duerma y operarán igual. No parece preocupado ni asustado, pero el hecho de insinuarlo… parece que no lo tiene nada claro. Pobriño, es lo que hay. Cuánto queda? No saben. Esto de tener una enfermera que nunca sabe nada es un chollo, oye.
12:00 am. Oímos a un médico decir Más veges! Le dice la enfermera que nunca sabe nada, pero en este caso parece que sí: En la 125, se llama Parrulín. Y entra en la habitación. A ver, Parrulín, que nos vamos! Le damos un beso y se lo lleva en brazos. Con 20 kg y dos cojones! El niño se va tranquilo, o al menos eso parece. Cuándo volverá? La enfermera que nunca sabe nada no lo sabe, para variar. Mi santo que se baja a tomar un café, yo prefiero esperar aquí, será como 30-45 min. Te traigo una coca? Pues yo encantada cariño, pero es que me está dando unas patadas Parrulinchi que será mejor que no. Si encuentras una fanta de naranja, o si no una botella de agua. Madre mía, la de años que no me tomo yo una fanta de naranja. Desde que cambiaron la fórmula y dejó de ser naranja radioactivo ya no es lo mismo. Como la mirinda, qué buena estaba la mirinda, recuerdo de pequeña tomarme una mirinda en Galicia y ponerme de tapa una nécora. Qué tiempos aquellos! Voy a respirar a ver si se relaja el Parrulinchi. Cuánto queda? Llamo a mi madre y wachapeo con las taradas, que ya se lo han llevado. Mi teléfono se queda sin batería, no me extraña, ha jugado con él durante horas.
12:45 am. Otro que llora como un cochino, pero este parece que es mi cochino querido. Sí, sí es. Parrulín! Cómo estás, mi amor? El médico que lo trae en una camilla me dice que muy enfadado, que ahora vendrá el médico a hablar con nosotros. Parrulín, ven conmigo, mi amor, no llores, ya pasó, mamá está aquí contigo. Nos tumbamos juntos en la cama, no nos habla, sólo llora, no nos contesta a nada, sólo llora. Cariño, ¿y si nos lo han dejado mudo? Que no mujer, si berrea no está mudo. Caricias y canciones bajitas. Parrulín, guapo, ¿te duele o estás asustado? Al final me dice que asustado. Podemos darle un biberón para que se duerma? La enfermera que nunca sabe nada no lo sabe. Tardamos mucho en calmarlo. Muchísimo, pobrecito mío. Le leo su cuento preferido, el rey león. Estoy tumbada con él en la cama, no hay almohada, incomodísimo encontrar la postura. Al final de tanto llorar se duerme. No hay barandilla en la cama. No hay una manta. Parece mentira que esto sea un hospital privado. Parece mentira que esto sea un hospital pediátrico. Le tapo con mi abrigo, le apago la luz. Otro que llora como un cochino, bueno, pobre, ese llora como un montón de cochinos juntos, que le duele el oído, a gritos, pobre. Cierro la puerta de nuestra habitación.
2:00 pm. Viene el cirujano, que todo bien, nos da un informe y el alta. Pues mira, ahora te esperas a que el niño despierte, nos lo tomaremos con calma. (Ojo, que sabemos que ya no hay niños pendientes) Lo despertamos tranquilamente. “Leche!” Preguntamos si puede. La enfermera que nunca sabe nada no lo sabe. Que nos puede dar un vaso de agua para él. Qué coño! Si puede beber, puede beber, le damos el biberón y lo coge encantado. Empiezo a vestirlo. “Mamá, me vas a noner el nantalón?” El qué? “El nantalón!” Cariño, que no está mudo, que nos lo han dejado gangoso! No mujer, es por la inflamación, se le pasará. Seguro? Seguro. Mira que yo lo de los gangosos o los tartamudos lo llevo muy mal, no les entiendo nada y me ponen muy nerviosa.
2:15 pm. Salimos por fin del hospital. Va tomando un zumito por el camino. Al llegar al coche dejo el zumo en el capó para atarle a la sillita. Se me olvida. Al ponernos en marcha atropellamos a un pobre zumito de melocotón. Ya estoy viendo los titulares “Zumo de melocotón muere atropellado en el parking de un hospital” Descanse en paz.
2:45 pm. Ya estamos en casa, Parrulín no quiere comer, no importa, no quiere dormir la siesta, no importa. No le duele, no le damos nada de analgesia. Quiere ver una peli. De acuerdo. Vemos el Arca de Noe (qué obsesión!) y luego no me acuerdo qué. Sigue sin querer dormir la siesta pero yo sí me voy a la cama un rato.
7:00 pm. Después de toda la tarde viendo películas le convenzo para que me acompañe al súper a elegir los yogures que quiere. Planazo! Si, ya lo sé, pero debía de salir un rato a oxigenarse! Compramos petisuis y quiere salchichas también. Vale. “Nalchichas!” Sigue gangoso. Ay como se quede así…
9:00 pm. Llamamos otra vez a la abuela. Parrulín, que eres un campeón! Te voy a comprar un regalo! “Bueno, vale” Lo que tú quieras! “No, lo que nieras tú” Bueno, vamos juntos “De anuerdo, yo lo enijo y tú lo nagas (yo eligo-tú pagas)” Ja, ja, de acuerdo! Sigue gangoso. Ay como se quede así… No quiere cenar pero termina tomando dos yogures, una gelatina, una pera y dos salchichas y media, por ese orden. Para no querer cenar no está nada mal. No me preocupa.
Ha dormido bien, lo hemos dejado en la cuna para tenerlo más cerquita. Yo me he ido a trabajar y se ha quedado con papá. Acabo de llamarle ¿Cómo está? Está perfectamente, no te preocupes. ¿Le duele? No, dice que no. ¿Quiere comer? Se niega terminantemente. ¿No ha comido nada todavía? Bueno, si, ha desayunado un sobre de jamón ibérico y una manzana, pero dice que no quiere comer, te lo paso a ver si lo convences. Hola mi amor! “Hola mamá!” Te está cuidando bien papá? “Si, muy bien!” Yo estoy trabajando pero en cuanto termine voy para allá. “Siiiiii” Mientras vas a comer una sopita, de acuerdo? “No, hoy no niero nomer ni nenar!” Sigue gangoso. Ay como se quede así…
Y aquí se acaba la historia chuchuá, de la desvegetación, chuchuá, chuchuá, que empezó con un retraso… y gangoso se quedó, bum, bum, bum, bum, chuchuá, chuchuá
Mamá de Parrulín y Parrulinchi.
Otro día más. Buen finde!
Sean buen@s y felices.

jueves, 12 de abril de 2012

Ya estamos en casa!

Parrulin está desvegetacionizado
Quién lo desvegetacionizará?
El desvegetacionizador
que lo desvegetacionice
buen desvegetacionizador será.