Querido hijo mío
Mi niño mayor, mañana cumples cuatro años, y vaya cuatro
años más hermosos! Parece que fue ayer cuando te pusieron en mis brazos por
primera vez, sigues teniendo la misma mirada. ¿O será quizá que yo sigo
mirándote con los mismos ojos? Durante este tiempo hemos compartido tantas
cosas, me has enseñado tanto… También te he enseñado yo a ti pero en la balanza
gana lo mucho que he aprendido.
Te doy las gracias por todo, mi amor, gracias por haberme
elegido como madre, gracias por hacerme mejor persona, gracias por enseñarme
tanto sobre la vida, gracias por darme fuerzas con tu sonrisa cuando más lo he
necesitado, por tu generosidad, por tu sinceridad, por tu alegría, por tus
juegos, por tus abrazos, por tus besos.
Te pido perdón por las cosas que no he hecho bien, por los
momentos en los que me he equivocado, por las veces que he perdido los nervios.
Pero sobre todo te pido perdón por mi tristeza, por esas lágrimas que no
comprendes, que te extrañan, que te hacen pensar que has hecho algo mal o que
estoy enfadada contigo.
Te pido perdón porque la tregua ha terminado, porque la
ilusión y la esperanza han desaparecido. Quisimos creer en un milagro, pero no
ha sido así. La abuela vuelve a estar enferma y tenemos que volver a empezar la
batalla. Y si no fuera por ti no sé si tendría fuerzas. Por ti y por tu
hermana. Me gustaría que esto no os afectara, me gustaría poder aislaros del
mundo, protegeros de toda la pena y del dolor que siento, pero no puedo. Me
gustaría que la abuela pudiera disfrutar con vosotros dos, que siga charlando
contigo “de vuestras cosas”, que pudierais mantener esa relación tan especial
que tenéis durante mucho tiempo. Me gustaría que llegara al menos a conocer a
tu hermana, no sé si todavía será posible y eso me parte el corazón.
Te prometo una bonita fiesta de cumpleaños, llena de
dinosaurios, como tú querías. Menos los ánimos está todo listo. Lo siento mi
amor, me cuesta mucho sonreír, te prometo intentarlo.
Gracias por ser mi hijo. Te quiero. Siempre.
Mamá.
Querida hija mía
Tú mejor que nadie sabes lo que estoy sintiendo en estos
momentos, compartimos vida y compartimos corazón. Espero poder transmitirte la
serenidad que necesitas. Mi muy querida hija, ya tienes nombre, tienes nombre
de reina, el nombre de tu abuela y el nombre de la mía también. Espero que con
el nombre heredes también parte de ellas, dos mujeres excepcionales donde las
haya, las mujeres que más he querido y quiero yo en mi vida. Tanto como te
quiero a tí no podías llamarte de otra forma.
Gracias por estar conmigo. Te quiero. Siempre.
Mamá.
Semana 27
Este es el comienzo del último
trimestre de gestación, tiempo en el que tu hijo crecerá y engordará hasta
estar listo para el momento del nacimiento. Sus pulmones producen una sustancia
que evita que las paredes de los mismos se adhieran. Tu bebé mide 32,5 cm y
pesa 910 gr. En este momento, ya se podrá escuchar los latiditos del bebé
poniendo los oídos sobre tu abdomen. Parrulín dice que la oye, yo no soy
contorsionista, pero siempre puedo intentarlo este fin de semana con un
fonendo.
Otro día más. Buen finde!
Sean buen@s y felices.
