martes, 19 de abril de 2011

Ayer ligué ¡dos veces!

Pues si, chicas, aunque parezca increíble. Ayer ligué! Y dos veces! Ja, ja, ja. Es que me parto yo sola.
Me levanté con poquitos ánimos, agotada, y un poco depre. Cuando estoy un poco depre procuro arreglarme más de la cuenta, a ver si con un bonito vestido me siento mejor. Cuando estoy más depre, unos vaqueros, lo primero que encuentre y a correr, me da igual ir echa un adefesio, porque total, así es como me siento.
Pero ayer me puse mona, o lo intenté al menos, en la medida de mis posibilidades y lo cierto es que mis ánimos fueron mejorando a lo largo del día, y vuestros mensajes de apoyo también ayudaron.
Al llegar al metro saco las llaves, ah, no, esto no sirve, la tarjeta de la empresa, esto tampoco sirve, la huella dactilar, tampoco (que ya podíamos ser más modernos y utilizar el mismo sistema de apertura para todo, que es que me vuelvo loca con tanta identificación) y como no, al fondo del todo, el abono.
Sorpresa! Billete defectuoso. Aunque ahora que lo pienso, no es tanta sorpresa, que ya me lo ha hecho por la mañana y me he colado por no llegar tarde. En realidad no me he colado, he pasado por un torniquete que estaba abierto. ¿Por qué la gente hace cola si hay uno abierto? ¿Sólo te atreves a pasar si le pasa algo a tu billete? En el fondo somos mucho más civilizados de lo que parece.
Total, que voy a la taquilla. Detrás del cristal un tipo calvo, con gafas y rechonchete. Este es el primero que intenta ligar. Utilizará la táctica fija, modelo… vamos a llamarlo modelo San Blas.
Buenas tardes, mire es que me dice billete defectuoso. Pues qué faena, me responde ¡y se queda callado! con una sonrisita de esas de hombre que piensa “soy tan irresistible que a esta me la ligo fijo” Bueno, que? Me cambia el billete? Ah, si, claro. ¿Te conozco de algo? Dice con su sonrisita irresistible, y tardando más de lo normal en darme un billete nuevo. Pues no, no creo, digo yo impaciente. ¿No serás de San Blas? Pues no. Es que yo te conozco ¡Y dale! No he estado en San Blas en mi vida. El billete? Ah, pues es muy bonito, si quieres vamos y te lo enseño. ¡Y dale! Ahora qué le digo, que espere a que recoja al niño de la guarde y avise a mi marido que me voy con el rechonchete a San Blas o qué? Al fin consigo el billete y me voy corriendo a buscar al niño.
Entre que no era muy agraciado el hombre, y el cristal de la ventanilla, que tampoco favorece nada, me sorprende que intentara ligar ¿Le habrá funcionado alguna vez? ¿Siempre usa la excusa de San Blas? ¿Se ligará más en la taquilla que en la disco? Misterios de la vida.
Siempre voy leyendo en el metro, es otro de mis vicios que os contaré otro día, tengo muy poco tiempo para leer desde que soy mamá y es una de las cosas que más echo de menos. Me molesta encontrarme con gente en el metro y tener que mantener una conversación banal sobre el tiempo y eso, cuando podía ir tan ricamente leyendo. Pero me molesta más aún que intente ligar un desconocido.
En este caso el desconocido era un negro jovencito. Se sienta a mi lado cuando había muchos más sitios vacíos, yo pienso verás que me ha tocado el plasta. Efectivamente! Si es que tengo un ojo! Utilizará la táctica fija, modelo… Yo también. Aunque quizá se trate de una táctica variable, no me quedó muy claro.
Yo leyendo, sin levantar la vista del libro. ¿Te gusta leer? Ahá, le digo, sin levantar la vista. Seguro que no se le ocurría nada mejor? Pero ahora sigue la situación cada vez más surrealista. Yo también soy un apasionado de la lectura. Ahá, le digo otra vez, sin levantar la vista, sin creérmelo, y sin que tuviera él un libro en la mano. Y coge un periódico gratuito abandonado del asiento de al lado! Surrealista total! y me dice Ves, a mi también me gusta? En plan sonrisa triunfal-qué bien me ha salido-aprovecho y veo como ha quedado el Madrid! Me quedo callada. Desde pequeño, me gusta. Ya no veo razón ninguna para seguir diciendo Ahá, puesto que no me interesaba nada la conversación y los niveles de incredulidad ante la situación me habían dejado muda. Mi parada, al fin, me levanto mientras sigo leyendo y se levanta también. ¿Te bajas? Ahá. Ah, pues yo también. Vaya por Dios, pienso, a ver si esto se va a poner feo. Me quedo rezagada mientras él sube las escaleras ¡y me espera! Se queda en el escalón superior al mío. Yo seguía haciendo que leía el libro y sin levantar la vista. Esto no me gusta nada. Le dejo dos pasos delante e, inevitablemente, tiene que elegir derecha o izquierda, yo elegí el lado contrario, claro está, porque me dá igual la salida del metro, ya caminaré por la calle que lo prefiero. Gracias a Dios que no me siguió ni pasó nada malo.
Está claro que ninguno de los dos eran mi tipo, está claro que tengo un adorable marido, una familia estupenda y que ligar no se me pasa por la imaginación, pero oye, aunque en el momento me moleste, tengo que reconocer que me sube la moral! Y a quien no? Más me la subiría si fuera George Clooney, pero creo que está muy ocupado tomando café y francamente, no le veo en el metro en hora punta tampoco.
Y me viene a la cabeza pensar en por qué insistirán los hombres en ligar cuando está tan claro que no. ¿O quizá no lo ven tan claro? ¿O su orgullo masculino les dice Insiste, que eres irresistible? ¿O entran a cualquier cosa con faldas, a cualquier hora? ¿Se despiertan ya pensando en ligar? ¿Usan siempre la misma táctica? Misterios masculinos.
Mañana más!
Sean buen@s y felices!

lunes, 18 de abril de 2011

Tic-tac

Suena el reloj. Cada vez más fuerte. Tic- tac. Suena en mi cabeza. Tic-tac. Suena en mi interior. Tic-tac. Suena, sobre todo, en mi corazón.
Yo no soy una de esas mujeres que siempre han soñado con convertirse en madres, que saben de antemano cómo van a cuidar a sus hijos, cuántos quieren tener, qué nombres les van a poner… Simplemente, no pensaba en ello. Creía que era algo normal, que sucedería en su momento, pero no lo tenía planificado y no lo había pensado mucho. No entendía cuando oía hablar del reloj biológico, de “la llamada” y de esas cosas, creía que eran exageraciones, obsesiones de las mujeres que están ansiosas por quedarse embarazadas.
En mi caso sucedió de repente, sin darnos cuenta, con la suavidad que conlleva un amor profundo y sin sobresaltos, me dí cuenta que llevaba con mi santo diez años de relación. Cómo pasa el tiempo! Decidimos ese año que íbamos a buscar un bebé, que queríamos un embarazo y así fue. Tres meses después tuve mi primera falta. No me dio tampoco tiempo a pensarlo, fue muy rápido, no tenía idea de cuánto nos iba a costar, era algo que deseábamos sin obsesionarnos. Fue muy hermoso, un embarazo estupendo, y un niño que es una preciosidad!
Todavía en el hospital nos preguntaban si querríamos tener más hijos. Contestábamos que sí, que en el 2010. Yo no quiero tener un solo hijo, en realidad me gustarían un montón de ellos, pero lo que tengo claro es que no quiero uno solo. Cuando son pequeños te dice la gente que necesita un hermanito para jugar, para aprender a compartir, y otras mil cosas absurdas. Yo creo que Parrulín tiene todo aquello que necesita, amor, amigos en el parque con los que jugar, compartir…
Creo que será más en la adolescencia y en la madurez cuando tenga que echar mano de un hermano. Lo que más terrible me parece es tener que enfrentarse a la muerte de tus padres sin tener hermanos en los que apoyarte. Si, sé que me estoy poniendo trágica. Enterramos a mi padre cuando yo tenía 22 años, estábamos rodeados de la familia, pero cuando todos se van,  quedaban mi madre y mis hermanos. Mi madre es hija única, y recuerdo también el dolor de enterrar a su madre. Yo estaba allí para apoyarla, para ayudarla en todo lo que necesitara, pero se quedaba terriblemente sola.
Desde que cumplió un año buscamos un embarazo, que después de más de año y medio no ha llegado aún. Y mi reloj hace tic-tac,  se ha puesto en marcha en modo despertador, con una insoportable alarma que suena a cada rato, que no hago más que ver mujeres embarazadas a mi alrededor, en el metro, en el trabajo, en el parque, por la calle… Cada mes busco en el calendario qué día sería cuando naciera si acertáramos ese mes. En esta ocasión era el 25 de diciembre y me he pasado todo el mes con el villancico de fun, fun, fun en mi cabeza. Tampoco ha podido ser, por lo que se acabará el 2011 sin haberlo logrado. En fin, que hoy estoy un poquito triste. Será que es lunes.
Será que estoy cansada, ya no puedo más, estoy deseando que lleguen las vacaciones para descansar un poco. Sobrevivo entre semana pensando en el fin de semana, que resulta ser tan ajetreado que no consigo descansar tanto como necesito, y el lunes otra vez a trabajar con el mismo cansancio. A veces creo que las vacaciones están colocadas para poder sobrevivir a duras penas entre las navidades y la semana santa, entre la semana santa y el verano, entre el verano y la navidad.
Lo malo es que mi santo no puede venir con nosotros. Lo bueno es que nos vamos a casa de la abuela, que nos cuidará y mimará a los dos a partes iguales. Bendita madre la mía.
Mañana más!
Sean buen@s y felices!

sábado, 16 de abril de 2011

Marujeando con el niño

"Mamá, sabes una cosa" Qué, mi amor?
"Mi profe P se casa" No me digas! Y con quién? (La veo mucho con la profe B, me extrañaba q se casara con otro)
"Con la profe S" No puede ser cariño. Seguro q es la profe S? No será la profe B? "No, con la profe S. Seguro."
Ja, ja, me parto! Será posible lo cotillas q son los niños? Será verdad? Todas las profes de la guarde están en la misma onda? Me muero de curiosidad!
Pero me encanta la naturalidad con la q te cuenta q una chica se casa con otra chica. Aunque lo mismo me podría haber dicho q se casaba con una bicicleta, nunca se sabe.
Estaremos criando una generación al fin libre d prejuicios, de homofobias, de racismo...? Ojalá. Mejor iría el mundo.

viernes, 15 de abril de 2011

Le han dado las notas!

Ayer vino mi hermoso niño con una carpeta llena de los trabajos realizados este trimestre y con sus notas. Yo, que soy una sentimental, pues la verdad es que me emociono. Esa es mi primera reacción, la lagrimilla. Y cuando me pongo a leer las notas me invaden otras, como la risa y la incredulidad.
Me da la risa cuando veo que en distinguir el rojo, azul, amarillo y verde le han puesto una C de conseguido. Ja, ja!
Le daría la risa a su profe si supiera que incluso sabe distinguir, por ejemplo, el verde claro y el verde oscuro! ¿Y qué hay del resto de colores que conoce? ¿Y el color púrpura, que le encanta? De hecho Parrulín dice “purpúra”.
Es curioso, con lo bien que habla, las esdrújulas no las conoce, lo de acentuar tan pronto, pues como que con él no va. Dice “medíco, musíca, purpúra, numéros…”
Me da la risa cuando leo que en aprender los números (o numéros, que dice él) hasta el 6 le han puesto una C de conseguido. Ja, ja!
Le daría la risa a su profe si supiera que sabe fenomenal al menos hasta el 20! A partir de ahí se empieza a liar, o bien entra en un bucle 25, 26, 27, 28… 24, 25, 26, 27, 28… 24, 25…
Le daría la risa a su profe si supiera que le encanta que juguemos a sumar y a restar. Ahí no le daría la risa, fliparía en colores. Le encanta jugar en el metro por ejemplo. “Mamá, jugamos a sumar y restar?” y la gente nos mira raro, este niño tan pequeño… Venga vale, tienes dos lápices de colores y mamá te da tres más ¿Cuántos tienes? “Pues… cinco, ala, cuantos lápices!” ¿Y si Tato te quita uno? “Cuatro” ¿Y si la abuela te da dos? “Seis” Esto lo hace con los deditos, y porque él quiere e insiste en que le enseñemos.
Me da la risa cuando leo que en aprender las vocales le han puesto una C de conseguido. Ja, ja! Ilusas!
Le daría la risa a su profe si supiera que conoce todo el abecedario, lo dice de carrerilla y distingue las letras cuando las ve, aunque aún no sabe juntarlas ya empieza a leer él solito las palabras de dos o tres letras (la-ma-me-no, si, los…) en los cuentos nocturnos.
Y en cambio, me parece increíble que le hayan puesto una C de conseguido en comer solito. Pero bueno! Si escasamente coge el tenedor en casa en contadas ocasiones! Si cuando lo hace lo coge como buenamente puede y no correctamente. Si se niega a dejarme que le coloque bien el tenedor! Estoy alucinando. Este niño en casa nos toma el pelo! No me lo puedo creer!
No tenía blog cuando comenzamos el curso y tuvimos la primera reunión de padres, pero en lo que les iban a enseñar este año lo único que nos faltaba era dejar los pañales y comer solito. Las vocales, los números hasta el 10, los colores primarios, los sonidos de animales… todo eso ya lo sabía Parrulín.
No quiero que se entienda como menospreciar a la guarde o el trabajo que realizan, que estamos muy contentos con el trato, sino que me parecía increíble que si eso era lo que iba a aprender en el curso, no entiendo para qué va si en septiembre ya lo sabía. Cierto es que algunas cosas sí ha aprendido, como canciones que yo no conocía, la poesía del día del padre… los nombres de los dedos que no se me había ocurrido…
A veces asusta un poco darse cuenta de la cantidad de cosas que sabe este niño!
El lunes más!
Sean buen@s y felices!
PD Buenas noticias!!! Mi santo ya no tiene que irse al exilio!!! Le han concedido quedarse donde está! Estamos contentísimos y este finde... a celebrarlo!

jueves, 14 de abril de 2011

No se pega! (2ªparte)

Ayer empezaba diciendo que Parrulín no pega, sino que más bien era de los que recibía. Hasta el martes cuando fui a buscarle a la guarde. Me da un gran abrazo como siempre y lo subo en brazos. A continuación la conversación con el niño en brazos y su profe.
Me dice su profe Que te cuente lo que ha hecho. ¿Qué ha pasado, cariño? “No, no te lo digo, que me vas a castigar sin cuento” Lo primero que piensas es en la que habrá liado, lo segundo en que parece que lo de dejarle sin cuento funciona. Le pregunto a su profe si es tan grave como para dejarle sin cuento y me dice que no, que se ha asustado mucho y con eso ya es suficiente.
¿Qué ha pasado, cariño? “Pues que le he dado un golpe a Inés No-Se-Que” Llama a los niños por nombre y apellido, es curioso, pero en este caso es porque hay dos Inés en su clase. Pero no, esta no es la misma Inés que le mordía el año pasado, es la otra. “Le he dado en la nariz con un caballito” Y dice su profe Un caballito no, un caballón enorme. Le pregunto por qué lo ha hecho y dice que ha sido sin querer. Y su profe sigue insistiendo Cuéntale a mamá qué le ha pasado a Inés. “Que le salía sangre por la nariz y me he asustado mucho, y mi profe también” Ay Dios mio, vaya golpe que le ha dado a la nena, pero qué bruto!
Es la primera vez que nos enfrentamos a este problema, él dice que ha sido sin querer, que no ha sido “a popósito”, pero no estoy segura. Porque es una excusa muchas veces utilizada “Perdón mamá, ha sido sin querer”, cada vez que tira algo o hace algo que cree que le vamos a regañar. Después estuvimos hablando tranquilamente, porque al principio no quería hablar nada, por si le castigaba sin cuento. Charlando en el baño empecé a sonsacarle. A dos manos, entre mamá y papá. Vamos a pensar los motivos por los que un niño puede pegar a ver si conseguimos saber qué ha pasado.
Yo: Oye, cariño, y por qué pegaste a Inés? “Fue sin querer” Eso ya lo sé, no te preocupes que no te voy a castigar. “Me vas a leer un cuento” Si, mi amor, el que tú elijas.
Santo: ¿Querías su juguete? “No, yo tenía un caballo” Que tenía un caballo (o un caballón según su profe) ya lo sabíamos.
Yo: ¿Te había quitado algo? “No, yo tenía un caballo” Que tenía un caballo (o un caballón según su profe) ya lo sabíamos.
Santo: Mmm… ¿Te había pegado ella? “Si, me pegó con la mano en la cabeza y en la espalda” Acabáramos, le había pegado ella antes! Mi santo que está deseando creer que su hijo es un bendito, empieza a murmurar, pues claro, pues si le había pegado ella antes, bla, bla, bla.
Yo: Antes o después que le pegaras con el caballo? “Después” Santo y yo nos cruzamos unas miradas de preocupación.
La verdad es que al final no nos quedó nada claro si había sido antes o después, lo único claro es que le debió dar un buen porrazo si le sangró la nariz a la nena. No sé quién es la madre, que si lo supiera me disculparía. No sé si él recibió antes, porque en ese caso se lo diría a su profe. Pero aún así me disculparía con su madre.
Puede pasar, que no digo que no, pero no le pega nada con el comportamiento que yo he visto.
El otro día en clase de música en el Babydeli, de repente, sin querer nada de lo que tenía él y sin ninguna razón aparente, una nena de su edad lo coge por la camisa y en medio segundo lo había tirado, le había tirado de los pelos y arañado la nariz. Así, en medio segundo, se volvió loca la niña. Yo no ví a Parrulín hacer nada, ni siquiera levantar la mano. La madre de la niña estaba asustada Ay perdona, nunca había hecho esto. ¿Sería verdad? Puede que sí, o puede que la madre lo diga por inercia. ¿Un niño de repente se vuelve loco y pega a otro, sin tener ni siquiera un motivo? Pues no lo sé.
Ay, entonces en qué quedamos? No sé si pegó por primera vez o si se defendió por primera vez. Vaya lio!
Mañana más!
Sean buen@s y felices!

miércoles, 13 de abril de 2011

No se pega!

Mi hijo hasta ayer era de los que no pegaban, más bien era de los que recibían, ha llegado a casa de la guardería con mordiscos al menos tres veces.
La primera vez tenía como año y medio y al llegar a casa llevaba un tremendo mordisco en el brazo, le pregunté quien había sido y me dijo que Inés. Al día siguiente hablé con su profe, me dijo que no se había enterado pero que estaría más atenta ahora que sabía que Inés muerde. Os imaginareis mi indignación, no es posible que no se hubiera enterado porque con semejante mordisco el niño al menos tenía que haber llorado, y bastante! Que puede ser que en ese momento la profe no estuviera mirando, que no son muchos niños, pero son cosas que suceden, pero que no se hubiera enterado! Era una profe encantadora, me pidió disculpas y se la veía apurada. No le dí más importancia.
Al cabo de una semana cuando lo recogí me advierte su profe que llevaba otro mordisco, que había sido Inés seguro porque ella lo había visto. Me encontré con la madre de Inés y con su tía, porque son dos gemelas, Inés y Elena, una rubia y una morena, y siempre van a buscarlas una mamá y una tía, una rubia y una morena, y en realidad no sé cuál de las dos es la mamá.
El caso es que fui a hablar con ellas, yo super educada y muy amable, sin la menor intención de echar la bronca por nada, asumo que son cosas que pasan, una se para y otra sigue andando (ignoro si es la tia o la madre). Mira, es que Parrulín lleva dos mordiscos en una semana y dice que ha sido Inés, te lo digo para que tengas cuidado por Elena, a ver si la va a morder.
Pues la madre se debió sentir insultada, y juro que fui muy amable cuando podría haberle sacado los ojos. Eso es imposible, dice. Mira, Parrulín dice que ha sido Inés y además su profe lo ha visto en el segundo mordisco. Pues no puede ser, porque la dominante es Elena, si me lo dijeras de Elena lo aceptaría, pero de Inés no. Y se marchó airada.
Bueno, pues nada, adiós. Y me quedé pensando que ojalá confunda a su hermana con un bocadillo de chorizo para que se entere su madre si muerde o no muerde.
Vaya tipo de etiquetas que pone la madre! ¿Está dispuesta a defender a una de lo que sea pero no a la otra? Qué raro, no? Como desde entonces ni me paro ni tengo conversación ninguna, no me he fijado si la rubia siempre lleva a la rubia y al revés, o si van cambiando. ¿Podría ser que la madre hubiera desarrollado mucho más apego a la una que a la otra? ¿Podría haberle “cedido” conscientemente o no, la educación de una de ellas a la tía? ¿Se puede tratar tan, tan diferente a dos hijas que además son gemelas? ¿Te ponen la etiqueta de dominante y ya eres dominante? ¿Puede ser que en casa la dominante sea una y en el cole otra? Misterios de la vida…
A mi me tenía preocupada que con el genio que tiene en casa en el parque no se defiende, si le quitan lo que es suyo apenas hace nada, no se impone, se lleva arañazos y empujones como el que más, pero no devuelve ninguno. A mi no me gusta que pegue y siempre le decimos que no se pega, pero tampoco es bueno que sea tonto, no?
Pues justo de eso hablaba un artículo de mi bebé y yo, de niños que no se defienden y el pediatra le responde “Si de momento ha optado por la no violencia, pues mejor todavía. Es una actitud noble y elevada. No me imagino a la madre de Gandhi diciendo: “Si alguien te pega, pégale tú también”. Sólo tiene dos años y medio. Y el año que viene va a la escuela, no a una prisión de máxima seguridad. Seguro que todo irá bien.”  El artículo completo aquí
¿Estáis de acuerdo? Yo me siento un poco dividida, la verdad. ¿Será noble llegar a casa con un ojo a la funerala? Ah, que debe ser que no soy la madre de Gandhi, se me había olvidado ese pequeño detalle.
He empezado diciendo que Parrulín no pega, hasta ayer… mañana cuento la historia de “su primera vez”
Mañana más!
Sean buen@s y felices!

martes, 12 de abril de 2011

Megasorteo en mamás y bebes

Como no podía ser de otra forma, tengo el placer de comunicaros que la estupenda web de Mamis y Bebés ha llegado al millón de visitas! Yuju! Enhorabuena! Y para festejarlo van a realizar un Megasorteo! No un sorteo normalito, no, un Megasorteo con mayúsculas!
A mi que no me toca nunca nada, que no recibo ni un triste premio, buuuu…. Tengo puestas todas mis esperanzas en el Megasorteo, así que lo cuento en mi blog para poder participar pero… no participéis por favor! Dejar que me toque algo a mí!
Bueno, son muchos días, vale, os dejo participar, tendré que confiar en mi suerte.
Mira cuántas cosas y qué preciosas son todas:

Os dejo el enlace:  mamis y bebes
Mañana más!
Sean buen@s y felices!