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miércoles, 20 de junio de 2012

Sorda y muda


“Mamaaaaa” Cuántas veces le habré dicho que no me llame así con ese tonito… Me hago la sorda.
“Mamaaaaaa” Pero si estoy a su lado! Me sigo haciendo la sorda.
“Mama” Así sí. Dime cariño. “Qué significa plebiscito?”
Ahora qué? Me hago la muda?

Mamá de Parrulín y Parrulinchi.
Otro día más. Buen miércoles!
Sean buen@s y felices.

viernes, 19 de agosto de 2011

Habemus papa II + Perlitas papales

Después de mi entrada “controvertida” de ayer seguimos con el tema papal.
Ayer, siete y media de la tarde, tras empollarme el itinerario del papa y coincidiendo con su misa en Cibeles decido coger el metro para volver a casa. En Moncloa encuentro unos 70 peregrinos italianos al sol, asfixiados los pobres, en el intercambiador. Pobres, se habrán perdido, pues la misa ya ha empezado. Ah, no, que están de botellón! Vaya, pues me parece a mí que estos no habrán venido precisamente a ver al papa. Ejem.
Uno de ellos tiene un vaporizador de agua, igualito que el nuestro que llevamos a la piscina. Como todas las mamás, veo venir los problemas, estaba clarísimo lo que iba a suceder. Allá va Parrulín “Me lo prestas?” y el italiano, que era muy amable, se lo presta, y además le anima a que moje a toooodos los peregrinos que había por allí. Parrulín feliz de la vida moja que te moja a todos, chicos, chicas, monjas, curas, plantas, a su madre… Todos encantados de que el niño les mojara, el niño encantado de mojarles a todos. Con decir que se acabó el agua, se la rellenaron, se volvió a acabar y me costó lágrimas sacarlo de allí para irnos a casa. Eso sí, se lo devolvió al chico y le dijo “Muchas gracias, muy amable”
Una vez en el metro, también abarrotado de otros peregrinos que tampoco habrán venido precisamente a ver al papa. Ejem. Y comienza la conversación. “¿Por qué hay tanta gente, mamá?” Porque han venido a ver al papa. “¿Y por qué han venido a ver al papa?” Pues… (no sé), porque… (no sé) se lo podemos preguntar si quieres.
Y se dirige a una chica que teníamos al lado “¿Has venido a ver al papa?” Si, claro. “¿Y de dónde has venido?” De Italia. (Ya, claro, esta viene de Italia, donde lo tiene cerca, a ver al papa, pero no está en la misa de Cibeles, me parece a mí que esta no ha venido precisamente a ver al papa. Ejem.) “¿De Italia?” Si “¿Cómo los spaghettis?” Si, se ríe, y la pizza! “Pos… a mi no me gusta la pizza” Parrulín, no la has probado, a lo mejor sí te gusta. “No, seguro que no me gusta” Bueeeno.
Al rato “¿Mamá, el papa es un monjo?” Toma ya! Ja, ja, si cariño, pero no se dice monjo, se dice cura. “Porque las monjas son chicas” Claro, y cuando son chicos se llaman curas. “¿Y qué hace el papa? ¿En qué trabaja?” Esto… (no sé), pues… (¿qué le digo?)… hablar con Dios (¿?). “Ah, como las monjas” Claro “¿Y por qué no se llama monjo?” Pues porque no, cariño, se llaman curas. “Porque no no es ninguna razón, tienes que aprender a no decir porque no, mamá” Bueno, mi amor, lo intentaré. (Ya podía haberle hecho todas estas preguntas a la chica, que yo no sé qué decirle, que se lo explique mejor mi suegra que de esto sabe.)
Los próximos eventos del papa se celebrarán en cuatro vientos. Ves? Esto no me parece mal, claro, como no vivo allí, pues yo encantada. Imagino que a los cuatro vientanos no les parecerá tan bien. (¿Se dirá cuatro vientano? Seguro que no, está en Alcorcón, así que son alcorconeros o alcorqueños, cualquiera de los dos)
Solicito la habilitación de un lugar destinado a eventos varios, de gestión privada, y que no colapse Madrid. Solicito que el dinero de mis impuestos se dedique a la sanidad y a ayudas sociales. Solicito que los que quieran ver al papa corran con los gastos y no colapsen Madrid. Solicito que los que quieran celebrar algo de fútbol corran con los gastos y no colapsen Madrid. Solicito que los que quieran celebrar el orgullo gay corran con los gastos y no colapsen Madrid. Solicito un poco de moral, un poco de sentido común, un poquito sólo, por favor.
Otro día más.
Sean buen@s y felices!

viernes, 12 de agosto de 2011

Perlitas del niño

Como viene siendo habitual, el viernes os dejo unas cuantas perlitas del niño, que sé que os gustan casi tanto como a mí. En este caso dos, una charla de responsabilidad y una contestación sobre el respeto.
Primera:
Íbamos en un taxi, sin que hubiéramos tenido una conversación previa ni nada anterior que justificara la siguiente conversación veo a Parrulín pensativo… ¿En qué piensas, cariño?
“¿A que perdonar y nadar no es lo mismo?” Mmmm (qué estará pensando este ahora) pues no, no es lo mismo.
“¿A que perdonar y perdonar si es lo mismo?” Si, es lo mismo.
“¿A que nadar y nadar sí es lo mismo?” Claro! (esta la veía venir, era evidente, ja, ja, estaba a punto de decirla yo)
“Mamá, ¿A que responsabilidad y nadar no es lo mismo?” No, no es lo mismo. Responsabilidad? Has dicho res-pon-sa-bi-li-dad? Era la primera vez que se lo oía y no es una palabra habitual en casa.
“Si, responsabilidad, lo he aprendido yo solito” Ahhh!
¿Y qué significa responsabilidad, mi amor? “Pos, es… es… es, por ejemplo, pensar antes de hacer las cosas” Toma ya! Ahí me dejó loca. Con razón dice su profe que con tres años tiene razonamientos de cuatro y medio.
Nota: Cuando piensa se pone un dedo en la boquita y hace brrr al mismo tiempo, está verdaderamente adorable.
“Por ejemplo, por ejemplo… responsabilidad es como cuando un camión volcador va a la piscina y piensa que se va a bañar! Es una idea fantástica!” Si, ja, ja, es una idea genial (Vaya, no ha pillado el concepto, qué lástima, con tan buena definición)
“Por ejemplo, por ejemplo… responsabilidad es como cuando salimos de la habitación y apagamos la luz!” Si, eso es también! (¿O sí ha pillado el concepto?) ¿Y por qué apagamos la luz al salir? Y hace oídos sordos a mi pregunta y sigue con lo suyo.
“Mmmm… ¿a que nadar y nadar sí es lo mismo?” Si, es lo mismo. (Vaya, se nos ha ido el hilo, con lo interesante que era la conversación)
“¿Y por qué?” Y ya entramos en el bucle de los porqués que son conversaciones que no llegan a ninguna parte. Pregunta, pregunta y pregunta, yo me vuelvo loca dándole explicaciones que parece que ni escucha. Es la segunda vez que pasamos por la fase de los porqués, la siguiente es la de los para qués, que es igual o peor. Creí que se había terminado, al principio de los dos años pasamos por ello pero parece que han vuelto.
Segunda:
Cuando llegamos a casa “Mamá, quiero hacer pis” Venga, vamos al baño! Y se para a jugar con una apisonadora que estaba en el salón. Venga, vamos al baño! Y se para con una grúa que estaba en el pasillo. Al baño, Parrulín! Y se sube a su banqueta de lavar las manos. Ahora no, después, primero a hacer pis, Parrulín! Y me dice, con voz de condescendencia, “Tranquilízate, eh mamá, tranquilízate” Pero bueno, Parrulín, qué falta de respeto es esa a tu madre, al baño ahora mismo! “Ya sé que es una falta de respeto, pero igual te lo digo, tranquilízate mamá, igual te lo digo!” Y ya no sé qué contestar porque me da la risa.
Cuando coge un berrinche yo suelo decirle, primero cálmate, sécate las lágrimas, y luego me cuentas lo que te pasa para que te pueda ayudar. Si me hubiera dicho cálmate, lo hubiera visto lógico, pero tranquilízate, debe de ser del cole.
Otro día más.
Sean buen@s y felices!

martes, 9 de agosto de 2011

Sobre mamás babeantes, lunas y excavadoras

Ayer cuando fui a recoger a Parrulín a la guarde vino derechito a mis brazos “Mamá, qué vestido más precioso, estás muy guapa” y yo babeando mientras le cojo en brazos para darle un fuerte achuchón “Y esos pendientes, son moniiiisimos” (¿Ein? ¿Monísimos? Eso es nuevo) Yo babeando aún más, y el resto de las madres babeando también, y la profe que le dice Dí que sí, así se recibe a las mamás! Y nos fuimos a casa de la abuela más contentos que unas castañuelas! Anécdota para su club de fans! (Papá, aprende de tu hijo)
Parrulín es muy aficionado a los cuentos, se ve que ha salido a su madre al menos en la lectura, todos los días al acostarnos leemos uno o varios cuentos, su favorito es Mi primer libro de excavadoras y volcadores, visto por ejemplo aquí.

De ahí su afición a todo tipo de “maquinaria de obra”, se lo sabe de memoria, palabra por palabra, y tiene al menos cuatro juegos de diferentes máquinas de obra, por lo que en casa lo mismo te tropiezas con una excavadora, que con una apisonadora, que con una máquina martillo, porque siempre hay alguno por medio.
Ayer no quería dormirse, ya habíamos leído el cuento de excavadoras y el de peter pan, este último saltándome un montón de frases porque es muy largo, pero como no se lo sabe de memoria y lo hice forma coherente, coló. Estaba yo agotada, él como una rosa, pidiendo otro cuento, así que le expliqué que mamá tenía mucho sueño, que necesitaba dormir, y que si me contaba él a mí un cuento. “Me parece una idea fantástica, mamá” (¿Ein? ¿Fantástica? Eso es nuevo también).
Y mientras me acariciaba el pelo como suelo hacer yo con él me contó un cuento tan, tan suyo, que lo voy a compartir con vosotros.
“Había una vez una niña que tenía un papá que la quería mucho. La niña le dijo a su papá que quería la luna. Y su papá cogió una escalera muy larga, muy larga, muy larga, para llegar a la luna. Pero como era redonda sólo pudo coger un trozo, lo cogió y la luna quedó rota”
Es precioso Parrulín, me encanta ese cuento, ¿quién te lo ha contado?
“Pos… T (mi hermano)”
Me gusta mucho tu cuento ¿Y le dio la luna a su hija?
“Si, pero tuvo que subir a la luna también una máquina martillo, para poder romperla.”
Ah, ya me imagino (esto sí es ya más de Parrulín) ¿y estaba muy dura?
“Si, por lo menos, por lo menos, como el jabalí del salón” ¿…? “Tengo una idea, mamá, espera un momentito” ¿…?
Se va al salón, oigo a papá preguntarle qué hace ahí y mandarlo a la camita, vuelve.
“Mira mamá, con la apisonadora esta, pos voy a hacer más blandito el jabalí y así me lo puedo comer, que está muy duro.”
¿De dónde has sacado ese jabalí? Observando el poco éxito de la apisonadora para ponerlo blandito.
“Pos, me lo compró papá hace unos días, lo saqué de la bolsa y… se puso duro! Fíjate!”
Claro mi amor, es que si no te lo vas a comer no puedes sacarlo de la bolsa.
“Bueno mamá, lo intentaremos, no te ocupes” (Esto con voz de condescendencia)
¿Nos dormimos ya mi amor?
“Si, en la cunita, por favor mamá, pero primero un beso, eh?”
Claro, cariño, un beso y mil.
“Así me gustan a mí las mamás!”
Lo pasé a la cuna y en cinco minutos estaba plácidamente dormido.
¿No es un amor de niño? Me tiene loquita.
Otro día más.
Sean buen@s y felices!

miércoles, 20 de julio de 2011

Ni brujas ni pistolas

Con motivo de su reciente pedida de mano por parte de Nenica, ja, ja, y al creciente número de fans que tiene Parrulín os tengo que hacer su lista de requisitos para casarse.
Últimamente cuando le llamo Bebé de mamá se rebela y dice que ya no es un bebé, por lo que le explico que SIEMPRE va a ser el bebé de mamá, aunque sea mayor y se case con una bruja. Él se enfada y dice que no se va a casar con una bruja, que se va a casar con una niña buena. Sigo explicándole que estuvo en la barriga de mamá antes de nacer, que nos unía un cordón desde su tripa por el que mamá le daba de comer y que tiene un hermoso ombligo para recordar siempre, siempre, que su mamá lo quiere y lo adora.
No quiere casarse con una bruja, aunque sólo tiene tres años y yo ya tengo claro que seguramente será una bruja o al menos a mí me lo parecerá. Y no quiere casarse con una bruja para que no le meta en una jaula, como Hansel y Gretel. Adora ese cuento!
Le pregunto que cómo quiere que sea esa niña buena y me responde que siempre le dé la mano, que sea su amiga y que le diga que le quiere. Aunque a veces responde que quiere que sea su amiga L.S. una niñita adorable de su clase, con la que juega muchísimo. En más de una ocasión me ha pedido que le comprara a L.S. y también me la pidió como regalo de cumpleaños. Ejem!
Nunca entenderé la manía que tiene la gente en preguntarle si tiene novia, de qué va a tener novia en la guardería, por favor! Qué tontería! Típica señora del barrio a la que no conoces de nada Ay, qué mono ¿vas al cole? ¿y tienes novia? Él responde que no, que va a la guarde, que tiene amigas, por ejemplo, por ejemplo, L.S.! Así, como si se le ocurriera de pronto el ejemplo, que siempre es el mismo, por cierto.
¿Por qué preguntan eso? ¿No sería más importante saber si aprende mucho, si le gusta su profe, si tiene buenos amigos, si hay allí muchos juguetes…? No sé, se me ocurren mil cosas más importantes. ¿Es que el único objetivo o el más importante es tener novia? ¿Es que están enlazando ya con los siguientes supuestos objetivos importantes de esta vida tipo y cuando te casas y para cuando un bebé y para cuando un hermanito…?
He de decir que Parrulín es muy cariñoso y efusivo, cuando era más pequeño en el parque todo su empeño era besar y abrazar a otros niños. Las consecuencias de ello eran niñas saliendo corriendo aterrorizadas y niños que le respondían con un empujón o un manotazo. Qué dura es la vida!
Ahora le encantan los bebés y se para con todo aquel que ve por la calle, le saluda, le pregunta qué le pasa si llora, le da el chupe y le canta una canción de bebés. Se empeña en empujar el carrito si le deja la correspondiente madre y se despide dándole un beso al bebé.
Cuando lo recojo de la guarde suelo pasar un rato con otras madres en el patio y le veo acercarse a dar abrazos a los otros niños, ya los aceptan normalmente, pero parece como que les estorba un poco tanto mimo. He visto perseguir a L.S. para que le diera un beso (en la mejilla, mal pensad@s!), preguntarle si es su amiga, a lo que la muy santa siempre le dice que si, agobiarla un poco con abrazos. He visto como J, que es un poco bruto y empuja, ha tirado a L.S. al suelo de un empujón, que es bastante flaca, y Parrulín la ha ayudado a levantarse y le ha dicho “No te ocupes, que yo te protejo” y encararse con J “No se empuja! No nos gusta la violencia! No a la guerra!”
Lo de la violencia es algo en lo que le insisto muchísimo, desde antes de que naciera estábamos de acuerdo en que no queríamos ni una pistola en casa, lo sabe la familia y los amigos cercanos que le regalan cosas, que pistolas en casa no entran, ni espadas tampoco. Pero últimamente parece que está un poco obsesionado con ellas, debe de ser de la guarde, hace como el gesto de pistola con los dedos. Yo le explico que no nos gustan las pistolas, ni los empujones, ni los mordiscos, que en casa no nos gusta la violencia y añado un No a la guerra de mi época de rebelión manifestante. Parece que cuaja, ya que él mismo lo emplea con otros niños, pero parece que las pistolas le siguen gustando, será un gen masculino independiente de la tabarra que le dé su madre.
En fin, que resumen de requisitos, que sea una niña buena, que le dé siempre la mano, que le dé besos y abrazos. Y yo añado que no le guste la violencia ni las pistolas!
Otro día más.
Sean buen@s y felices!

martes, 19 de julio de 2011

Perlitas del niño

Caminando por la calle se sentó en un escalón junto a un niño chino de su misma edad, muy mono, muy majo el niño, tan majo que le pegó un pellizco en la mejilla a Parrulín que no veas, el pobre ni lloró ni nada, sólo me miraba extrañado como diciendo si no he hecho nada! El caso es que salió la madre coraje que llevo dentro y le digo al chino “Pu jao, Jen pu jao!” Que no sé cómo se escribe pero sé que en chino “Mal, muy mal!” se dice así (ventajas de tener un marido que sabe chino) Obviamente nos fuimos rápido (no fuera a salir una indignada madre china y la liamos) y por el camino le expliqué que el niño le había pellizcado, que eso estaba mal y que “Pu jao, Jen pu jao!” significa “Mal, muy mal!” Pues Parrulín ha incorporado esa frase a su vocabulario y cuando algo no le sale, o cuando riñe a la excavadora o a alguno de los imaginarios bebés rinocerontes buenos, le oyes decir “Pu jao, Jen pu jao!” y me parto.
Me han regalado un vestido para mi cumple, que no es hasta dentro de unos días, pero como padezco del síndrome cosa que me regalan-o cosa que me compro-cosa que tengo que estrenar inmediatamente, pues me lo puse. Y a Parrulín le encantó. “Cuando yo sea una mamá quiero un vestido como ese, estás muy guapa” Me lo comí a besos sin explicarle que él no iba a ser una mamá. Lo dejo para la siguiente.
De cuando mi sobrinito del alma estuvo en el hospital sabe lo que es una monja, y que llevan tapada la cabeza. Ayer en el metro vimos a una india con un precioso shari rojo. “Mamá, mira, una monja!” Cariño, eso no es una monja, es una india. “Una india monja” No, mi amor, las monjas también llevan tapada la cabeza, pero no visten de colores, suelen ir de blanco o de gris, o de azul. “Pues qué aburridas son las monjas!” y todo el vagón pendiente de la conversación y muerto de risa.
También ayer hizo levantarse a un chico en el metro. Eran pocas paradas, y aunque alguien nos ofreció sentarnos, lo rechacé. Entró una señora mayor y Parrulín, que lo tengo bien educadito, va directo hacia ella y le pregunta “Señora, se quiere sentar?” La señora parece que responde que sí y Parrulín se dirige a un chico “Chico, déjale el sitio a esta señora, que tú eres joven y sano, ¿es que no tienes cabeza?” Lo de joven y sano lo dice porque es lo que suelo decirle yo, lo de si no tiene cabeza se lo dijo su padre una vez y no se le olvida. El pobre chico joven y sano se levantó, no sabía dónde meterse ni qué excusa poner. Y yo, pues entre avergonzada y orgullosa. Y la señora mayor feliz y diciéndome lo bien educado que estaba el niño.
Y premio para el que sea capaz de explicarme qué quiere decir cuando me pregunta “Mamá, ayer es hoy?” Porque me lo pregunta muy a menudo y no entiendo qué quiere decir. No confunde ayer con un día de la semana, porque se sabe los días de la semana. Mi respuesta suele ser Cariño, ayer era ayer y hoy es hoy. Lo que no creo que le solucione nada al pobre. Si alguien me lo aclara estaría muy agradecida.
Otro día más.
Sean buen@s y felices!

viernes, 15 de julio de 2011

Mamá, quiero un Jabalí

Ayer tuve tal ataque de risa con Parrulín que no tengo más remedio que dejarlo publicado.
Llegamos a casa y me dice clarito, clarito, “Mamá, quiero un jabalí” Mmmm… ¿cómo que un jabalí? La cabeza, a toda prisa, me dice que debe de tratarse de un nuevo amigo para los tres bebés rinocerontes buenos Rufus, otro Rufus y otro Rufus. Ya que hemos convertido la casa en un zoológico, supongo que cabemos más.
Así que le digo De acuerdo. “Nooo, un jabalí de verdad!” Ah, perdón, toma, y se lo doy en la mano como nos damos a los bebés rinocerontes buenos. “Mamaaaaaá, que quiero un jabalí DE VERDAD!”
Ay Dios mío, ¿no querrá en serio meter un jabalí en casa? ¿por qué le habrá dado por los jabalís ahora? ¿se dice jabalís o jabalíes?
Dime Parrulín, de dónde sacamos ahora un jabalí? “Pues en el salón hay” Ah, pues enséñamelo por favor. Me lleva de la mano. “Ves mamá? Esa chuche roja que es muy larga, eso es un jabalí” Ah, un regaliz! Y me dio tanta, tanta risa que hasta lloraba.
Otro día más.
Sean buen@s y felices!

martes, 5 de julio de 2011

Pediatra y más perlitas del niño

Ayer tuvimos que comer en la clínica donde está mi sobrinito del alma, porque teníamos pediatra prontito por la tarde y además no quería perderme los diez minutos de visita del bebé, así que mientras los adultos comíamos Parrulín se dedicó a correr por toda la cafetería y a entretener a un precioso bebé que casualmente se llamaba igual que él. La madre parecía encantada de que su niño tuviera entretenimiento pero a mí me daba algo de apuro, así que insistía e insistía en que se sentara con nosotros. Hasta que llegó un momento en el que se cabreó (bonita palabra, ver después) y me dijo “Mira, mamá, una goma, te voy a borrar” Anda! no nos gusta la violencia, pero eso de que me borren tampoco me convence nada, la verdad.
Resultados de la revisión del pediatra: Me ha dado los datos y los percentiles los he buscado yo. Altura: 98 cm, percentil: 75% Peso: 19 kg, percentil fuera de la tabla, osea >100% Tampoco me ha dicho que estuviera gordo, pero parece que se me sale de la tabla. Y un volante para volver a ver al cirujano por la hernia. Tiene una hernia unos cm más arriba del ombligo, desde que nació, parece que no se cerró del todo la pared abdominal y tiene como un pequeñito bultito sin ningún dolor ni nada. El año pasado me dijo el cirujano que a lo mejor se le cerraba solo, que volviera al año siguiente. Aunque está mucho más pequeño el bultito tenemos que revisarlo y que valore la posibilidad de operarlo. Espero que se libre, pobrecito mío. Respecto a que siempre tenga mocos y ronque aunque ya habíamos visto a un otorrino me ha dicho que me vaya directamente a lo público, al niño Jesús, que le van a atender mejor y puede que a hacer un estudio del sueño.
Camino de casa le veo pensativo ¿qué pasa cariño? “Mamá, cuando una cabra se enfada se dice que se cabrea, verdad?” Mmmmm… pues sí, eso es. Ja, ja!
Y os dejo con la anécdota con la que participo en el regalo de unos manguitos del blog de mama vaca. El domingo fuimos a la piscina otra vez y el socorrista no nos dejó que entráramos con flotador, uno nuevo, de Mickey, según él era peligroso porque podía volcar. A ver, que yo no me separo del niño, no va a volcar estando su madre al lado, pero en fin, tuvimos que entrar en la piscina con el niño firmemente agarrado a mi cuello, y yo al borde de la asfixia, le gusta el agua, pero es un poco del género acojonado mi niño, para que se relajara, me soltara un poco y chapoteara con las piernas nos divertíamos diciendo Que viene un tiburón! Con la gente que buceaba. Hasta que pasó por delante un enorme culo negro. Y me dice “Mamá, ese culo tan grande, tiene que ser por lo menos de una ballena ¿a que si?” Ja, ja! Menos mal que la ballena buceaba y no pudo oírlo. Ahora cuenta a todo el mundo que en la piscina había tiburones y un culo tan grande que tenía que ser una ballena!
Mañana más.
Sean buen@s y felices!

lunes, 4 de julio de 2011

Perlitas del niño

Para el club de fans de Parrulín, os dejo unas cuantas perlitas de mi hermoso niño.
Mi sobrinito del alma está en la incubadora, y vamos todas las tardes a verlo a través del cristal unos diez minutos, porque no nos dejan más. Le tuve que explicar a Parrulín que su primo estaba un poco malito y se lo habían llevado los médicos, y me dice “Pues sabes que mamá, que me da mucha pena” Ay, amor mío, a mi también, pero no te preocupes que se va a poner bueno pronto, pronto. Este niño tiene una sensibilidad especial, es un amor de hijo.
Desde entonces cada vez que ve a mi hermana le dice “No te ocupes, tia M, que mi primo se va a poner bueno pronto, pronto, no te ocupes” No sé por qué dice ocupes en lugar de preocupes, pero tiene su gracia. Y le da siempre un gran abrazo a mi hermana y un beso “de los que no se borran”
Lo vemos por el cristal y dice “Es muy pequeño, y mira mamá, no tiene dientes!” y todos los que esperábamos ver a los diferentes bebés muertos de risa, se fija que tiene pupa en un pie, le digo que los médicos le han pinchado en el pie y me responde “Mecachis en el médico, qué malo es, que no pinche a mi primo” “Mamá, yo le quiero acariciar” Yo también, mi amor, pero como está malito no podemos, en cuanto le dejen ir a casa ya lo cogemos y lo acariciamos, de acuerdo? “No, ahora” De esto ya me costó más convencerlo.
A la salida volvió a pasar la mano por toda la barandilla del metro, le pregunto que por qué ha hecho eso y me dice “Para que me compres otro colacao para limpiarla” Toma ya! Cariño, que yo te compro un colacao cuando quieras pero no te pongas la mano negra, vale? “No se dice vale, se dice de acuerdo” Ay, es verdad, perdona.
Aunque vio a su primo solo un ratito el lunes, y desde entonces todos los días sólo 10 minutos a través del cristal, creo que empieza a tener celos de su primo, habla como un bebé a propósito y pide que le lleve “a mané” (en brazos) constantemente, por lo que me paso el día con la psicología del refuerzo positivo, qué bien que eres un mayor que puedes jugar con la excavadora, qué bien que eres un mayor que puedes leer cuentos, menos mal que eres un mayor que llegas a llamar al ascensor, menos mal que eres un mayor que puedes comer carne con patatas, me encanta que seas un mayor que puedes hablar y contarme cosas, me encanta que seas un mayor que podemos jugar a las adivinanzas… Tal vez me estoy pasando porque por la noche en la cama me dice que me va a contar un secreto, se acerca a mi oído y me dice bajito “Me encanta que seas una mamá taaaan mayor” Ejem…
Mañana más.
Sean buen@s y felices!

martes, 14 de junio de 2011

De lavadoras, pistolas, planetas y dinosaurios

Porque no hay día en que no me asombre de un comentario suyo, de una conversación mantenida en la intimidad, de una salida espontánea, porque no quiero que se me olvide nada, para muestra de conversaciones, varias del día de ayer.
Merendó muy rápido y muy bien, cosa rara porque últimamente se nos están haciendo bastante cuesta arriba las comidas. Y me dice “Como he merendado tan rápido, podemos ir al parque… o a Marina D’Or!” Ein? Cómo que Marina D’Or, dónde habrá oído esto? En la tele, seguro, pero nos dio mucha risa. Le preguntamos qué era y nos dijo que un sitio para que se diviertan unos niños que no sabe como se llaman, que era un sitio muy divertido. Ole al publicista de Marina D’Or que consigue que hasta los parrulines capten su mensaje.
Luego le pidió a la abuela que si nos dejaba su camita para hablar de nuestras cosas, la abuela le dijo que si y me llevó de la mano, yo toda intrigada, nos tumbamos los dos y entre caricias y arrumacos le pregunto qué quería contarme “Pos… el cuento de los tres cerditos” Ah, pues genial, qué buena ida, me encanta ese cuento! Normalmente se lo cuento yo pero ayer él me lo contó entero, aunque algo mezclado el orden de los acontecimientos, y lo más increíble es que por primera vez empezó a inventárselo y a introducir elementos nuevos en la historia, que por lo general le gusta repetir y repetir el mismo cuento o la misma peli.
“Primero están los tres cerditos, que eran hermanos, y un petirrojo les dice que anda suelto un lobo que tengan cuidado, (…) después el lobo baja por la chimenea, se cae en el fuego y se quema la cola”. ¿Y qué hacen entonces los tres cerditos? “Meten al lobo en la lavadora! Porque quedó muy sucio!” Ja, ja, claro ¿cómo no se me había ocurrido? ¿y luego? “Pues lo ponen en el tendedero para que se seque!” Ay Parrulín, es que me parto contigo, mi amor.
Luego se puso a hablarme del Libro de la Selva, que últimamente le gusta mucho esa peli y me dice que unos cazadores disparan a Mowgli, no cariño, en esa peli no hay cazadores. “Ah, porque tiene una mamá que dice que en casa no queremos pistolas” claro, como tu mamá! “Claro, que no le gusta la violencia” eso es, muy bien mi amor, veo que va calando el mensaje y me alegro. “¿Y su mamá dice no a la guerra?” pues seguramente cariño. (Y es que en casa no entran pistolas, no queremos juguetes violentos para el niño que ya bastantes golpes me llevo con piezas de construcción. La familia y los amigos saben que pistolas no, de momento lo logramos, no sé cuánto durará.)
“Mamá, te voy a contar una cosa” dime, cariño, “El sol es una estrella” mmmm… si, es una estrella (y pienso, a ver lo que me va a contar este) “Y los planetas giran alrededor” si (toma ya!) quién te ha enseñado eso? “Pues papá!” ah! Y sabes cómo se llaman los planetas? “Si, hombre, Marte, que es rojo, Venus, la tierra, que es el nuestro, Neptuno, Urano y otros” otros…? Y antes de poder decirle yo algún planeta, (deseando aportar mi granito de arena en su cultura) me suelta… “Menos Plutón, que ya no es un planeta” (toma ya!) y por qué? “Porque está muy lejos y es muy frío, antes era un planeta pero ahora ya no, lo han castigado de planeta!” y yo me quedo asombrada de lo mucho que sabe este crio.
“Y sabes qué les pasó a los dinosaurios? Esos que eran malos y comían personas” mmmm… qué les pasó? “Pues que se cayó un país y plof! se murieron todos los dinosaurios que eran malos y comían personas” ah! quien te ha enseñado eso? “Pues papá” y papá te ha dicho que se cayó un país? “Si, claro” no cariño, cayó un meteorito (deseando aportar mi granito de arena en su cultura) “No, se cayó un país porque lo dice papá y punto pelota!”
Esto es un día normal en mi casa…
Mañana más!
Sean buen@s y felices!

viernes, 27 de mayo de 2011

Planes para dos

Este sábado volvemos a quedarnos solitos Parrulín y yo, mi santo está de guardia todo el día. Lo bueno es que viene a dormir, lo malo, que curra de 10 a 10 y saldrá agotado y cuando llegue el niño ya estará dormido. Buuu…. La verdad es que no nos podemos quejar pues la última fue el 19 de marzo (a mala leche, coincidiendo con el día del padre).
En fin, que según la hora a la que se levante Parrulín iremos o no a clase de música en el BabyDeli, que es a las 11, yo cruzaré los dedos para no ir, porque eso significará que ha dormido hasta tarde y a mí me hace mucha falta. Iremos casi seguro a clase de cocina que es en el mismo sitio a las 12:15. Está encantado con sus clases de cocina, me lo pide todos los días. Hemos hecho un trato y dice que se va a comer lo que cocine, pero no lo tengo yo muy claro. De momento, por ser la segunda clase, creo que entraré con él, pero dentro de poco ya podré tener 45 minutos para mí solita los sábados por la mañana. Yuju!!!
Después ya veremos si me apetece hacer la comida o bien me lo llevo a un burger como hicimos en la última guardia, que fue la primera (y única) vez que lo llevé, le encantó y se comió los nuggets fenomenal. Y a casita a dormir la siesta que ya estaremos agotados los dos.
Por la tarde me temo que lloverá, pero siempre podemos ir al parque de bolas que hay cerca de casa, que también me lo pide muy a menudo. Le encanta. A mí me gusta verlo disfrutar y cansarse, mientras yo temo por su vida y por su cuello y tengo que entrar a rescatarlo cada vez que se queda atascado. Lo fenomenal de este parque es que si el niño es pequeño la mamá o el papá pueden entrar con él. En el parque del pueblo se supone que no podían entrar pero… Parrulín se quedaba atascado en la segunda plataforma, subía a la primera, subía a la segunda y ahí se quedaba, porque no era capaz de subir a la tercera donde empezaba el tobogán y le daba miedo bajar a la primera. Así que mirando de reojo al dueño por si me echaba la bronca, tenía que entrar reptando en el castillo y conseguir llegar a la plataforma a salvar al niño. ¿Qué cuantas veces me ocurrió? Pues… unas 10 o 12. Cada tarde. El segundo de los problemas que se nos presentaba era que una vez arriba el niño tiraba unas pelotas por el tobogán, pero de bajar ni hablar, y ahí ya no podía yo llegar de ninguna de las maneras y me pasaba la tarde intentando convencerlo para que se tirara o diciéndole a otro niño que convenciera al mío.
En el parque de bolas de aquí también tengo que entrar a veces a rescatarlo, que tiene las mismas o parecidas plataformas y le ocurre lo mismo. Pero digamos que el acceso para padres es más sencillo y ya no tengo que reptar como en el otro. No sé si le pesa el culo o si tiene poca fuerza en los brazos, o si es un cagao, o si todo junto. Pero llega un momento en el que no va ni para delante ni para atrás. Y siguiendo las órdenes de nuestro querido amigo de Drew, el tal Murphy (mira, como la cerveza!) el lugar en el que se atasque el niño ocupará siempre la posición más inaccesible para los padres. En este parque el segundo piso también es accesible para padres, así que no hay problema. Menos mal que a veces hay niños un poco mayores que él que intentan ayudarlo. Hay niños buenísimos, otros que pasan, pero la mayoría intenta ayudarlo. Eso sí, lo intentan una vez y si no pueden ya se olvidan del niño totalmente el resto de la tarde, pero lo que importa es la intención.
Y después alargaremos el post baño, que es mi momento preferido del día, cuando después de bañar lo llevo a nuestra cama para vestirlo y nos abrazamos, nos damos besos, nos damos caricias, saltamos, jugamos… Le he enseñado a jugar al baloncesto con una pelota de peluche y hay que hacer canasta en su cuna, la desproporción es tan grande que acierta siempre y se pone contentísimo, “canasta, tres puntos colega” y chocamos las manos. Como mamá es un poco tramposilla cada vez que mete canasta él se lleva tres puntos pero yo me llevo tres besos! Cualquier excusa es buena para que me dé besos. Es un niño muy cariñoso, pero siempre quiero más. Y si yo fallo al intentar canasta (que es realmente difícil fallar incluso a propósito) se muere de risa y se pone muy contento.
Pensando en los planes ya me he quedado agotada, espero que a él le ocurra lo mismo y se duerma prontito… Ya os contaré cómo salió.
Y hoy por ser viernes tenemos el recopilatorio de un par de frases de Parrulín:
Estaba llenando la bañera y él sacó la manguera de la ducha para dejarla en el suelo. En un par de minutos que tardé en darme cuenta estaba inundado el baño. “Parrulín, estoy muy enfadada” y me responde “Ya lo veo, pues yo no. Menos mal!” y yo no sabía si reírme o ahogarlo.
Se empeñaba en hacer no se qué, que ya no recuerdo, pero eso que le dices mil veces que no. “Parrulín, cuando mamá dice que no , es que no” y me responde “Pues cuando papá dice que no, es que si” y como ví que tenía razón pues ahí si que me eché unas risas.
El lunes más. Buen fin de semana!
Sean buen@s y felices!

lunes, 16 de mayo de 2011

Volteretas, comuniones y conversaciones

Parrulín, desde que era bien pequeño, en sus primeros intentos de ponerse en pie, recuerdo que solía apoyar las manos y la cabeza en el suelo mientras levantaba el culo. Bueno, pues han ido pasando los años (casi dos desde entonces, porque va a hacer tres) y sigue haciéndolo. Cuando le doy cremita después del baño y toca ponérsela en la espalda, suele adoptar esta postura. Porque sabe que le digo que así no puedo y se muere de risa, al final termino echándole así la crema porque más vale echársela de mala forma que no echársela. Bueno, cosas de madre. Y de piel atópica.
Desde hace como un mes gira de pie y dice que es una voltereta. Pero ay amigas, en la cama ha dado una voltereta de verdad. Y se ha quedado alucinado! Lo volvió a repetir, le volvió a salir, y ha alucinado más aún. Está encantado con su nueva capacidad de hacer volteretas. A mí me da un miedo increíble que se parta el cuello. Así estamos, con el niño dando volteretas y la madre intentado impedir que lo haga y que se parta el cuello.
El sábado tenemos una comunión. La abuela le había comprado un pantalón y una camisa de rayas y se lo he tenido que cambiar porque le está saliendo una barriga que le tiraba el botón del medio de la camisa. “Es que claro, tengo que comer más verdura y menos leche”, le dice a la dependienta encima, el renacuajo, y la dependienta muerta de risa. Litros y litros de leche toma, bastante carne, a veces pescado o tortilla, pero lo que es verdura, no hay forma de que la pruebe! Este fin de semana fuimos a un curso de cocina en el Baby Dely, aprendió a hacer guacamole. Le encantó cocinar, lo pasamos genial, pero se negó a probar lo que había cocinado, se comió los nachos sin probar siquiera el guacamole. Repetiremos las clases de cocina porque lo pasó genial y porque son 45 minutos en los que puedo estar tranquilamente tomando un café o viendo las tiendas cercanas, que este sábado era en familia pero normalmente entran solos.
Total, que para la comunión esta inconsciente madre le ha comprado una camisa blanca de lino a juego con un pantalón precioso. De esos de niño monísimo-no te muevas-no te ensucies-cuidado con todo. La comunión es muy cerquita de casa, pero la celebración es a tomar por saco, a 15km de tomar por saco. Nos tendremos que acoplar en el coche de algún familiar, sin silla, cosa que me preocupa bastante, la verdad. Pero no me voy a ir en taxi, que por otro lado tampoco disponen de silla.
Bueno, que la celebración es en el Campo de tiro de no sé dónde. Imagino que tendrá césped y los niños correrán, saltarán, se manchará de verde, se manchará con la comida… Se manchará. Y se manchará. A mí lo que me importa en realidad es que el niño llegue limpio y guapo a la iglesia. Después de saludar a la familia y de que lo vean limpio y guapo, ya me da igual lo que haga con la ropa. No soy de esas madres que no dejan moverse a los chiquillos cuando van “de domingo”. Pero me temo que me voy a pasar toda la comunión pensando “que no haga volteretas, que no haga volteretas, que no se rompa el cuello, que no se rompa el cuello” En fin, capaz que de aquí al sábado se la haya olvidado su nueva habilidad. O capaz que aprenda alguna nueva de sus primos que son algo mayores.
Nota: El miedo a que se parta el cuello haciendo una voltereta viene también con el carnet de madre? Alguna vez un niño se ha roto el cuello haciendo volteretas? Exageramos?
Y hoy (porque el viernes no funcionaba) voy a inaugurar una recopilación de las mejores frases de la semana:
- No sé qué hice o qué se me cayó y me dice “Pero mamá, ¿es que no tienes cabeza?” Sin palabras me quedé. Eso se lo dice el padre y no me gusta nada, ahora encima me toca a mí. Hombres!!!
- Le pregunta el padre qué va a cenar, el niño contesta. Al rato se lo vuelve a preguntar y le dice “¿Cuántas veces te lo tengo que repetir?” Es verdad que no hace más que imitar comportamientos nuestros, pero nunca deja de sorprenderme este Parrulín.
- “Mamá nunca voy a dejar de quererte” y a mí se me cae la baba. “Y si te pega alguien, yo te defiendo” qué caballero me ha salido el niño! Es que me lo como!
- “Me das un beso de esos fuerte, fuerte, de los que no se borran nunca?” y no le doy uno, que le doy mil.
- “Mamá, tu de joven eras más loca, verdad?” y yo pensando ¿de joven? ¿será posible? Le digo: Ehhh… pues seguramente ¿por qué lo dices? y me dice “porque hay una foto tuya de pequeña bañándose en un cubo y eso sólo lo hacen los locos” ah! Menos mal que era por eso. Habrá sido cosa de la abuela. Esta conversación es repetida, pero me hizo mucha gracia.
- Me mira fijamente y me dice “Eres una mamá de peluche” y después de comérmelo a besos y preguntarle por qué me dice “porque eres suave y blandita” y se me cae la baba. Esta conversación es repetida, pero también me gustó. Porque ya tengo título de blog, que si no, lo usaba.
Mañana más!
Sean buen@s y felices!
PD: Y esperemos que el santo blogger se ponga las pilas y vuelva todo a funcionar correctamente. No he podido entrar en vuestras páginas a daros el premio personalmente, pero veo que os habéis enterado de todas formas. Disculpadme que no es mala educación, sino un millón de problemas con mi blog y con el de los demás. Parece que ya está todo solucionado.
PD2: Hoy salen las listas definitivas de cole. Qué nervios!

viernes, 6 de mayo de 2011

Dia de la madre y día de la hija

El domingo era el día de la madre, por si alguna no se ha enterado a estas alturas, aún hay tiempo para reclamar el regalo! Hace más de un mes que en el cole estaban preparando una poesía para mamá. Un día viene Parrulín a casa y me dice “Mamá, tengo un pepeto” No me digas! Y qué es? “Es una poesía, pero es pepeto” Ah, y cómo dice? “El sol, arriba, las nubes, abajo […]” Si es que es más inocente el pobre!
Tenía poco más de año y medio la primera vez, para el día del padre, que tenía un pepeto. Mira que lo pensé veces, y no entendía nada! Al final tuve que preguntarle a su profe, era un secreto! Ahh! Habla a la perfección, pero algunas palabras que de pequeño decía mal, las sigue empleando, porque se acuerda que de pequeño decía pepeto, a nosotros nos gusta, nos da ternura, y nos recuerda el bebé que fue. Desde entonces una tarjeta de felicitación y/o un regalo es un pepeto.
Total, que me levanto el domingo y ni el niño ni el padre me dicen una palabra, buuuu, no se acordaban! Pero bueno! Tuve que decírselo! Parrulín, es domingo, es el día de la madre, ¿tienes un abrazo y una poesía para mí? Tuvimos abrazos, besos y poesía. “El sol, arriba, las nubes, abajo […]” Y va corriendo a decirle a su padre que felicite a mamá, que es el día de la mamá. Respuesta del poco-tacto de mi marido: ¿Otra vez? Así, literal. Menos mal que mamá prevenida (y conocedora de su marido) vale por dos y me había comprado un auto-regalo muy bonito, un colgante de sargadelos (es de imitación, pero lo parece). Desenvuelto haciendo el paripé ¿qué será? Ala, qué bonito! Me encanta!
Lo visto y ala! A la calle! Que como es domingo comemos en casa de la abuela. ¿En casa de la abuela? ¿La abuela? Ay Dios mio, pero si es mi madre! Que se me había olvidado! Vaya hija soy! Y mi hermana embarazadísima! Pero si ella me regaló a mi cuando estaba embarazada! Que se me ha olvidado también! Vaya hermana soy! Recuerdo que es mi día y se me olvida que es el día de las madres o pronto-madres que hay a mi alrededor!
Venga, pues paseíto al Vips para que lo puedan cambiar si no les gusta. El Vips abarrotado de gente. Se ve que muchos lo dejamos hasta el último momento. A mi madre le compré el último libro de…  ahora no me acuerdo, pero sabía que le iba a encantar. Hecho. A mi hermana quería comprarle el Bésame mucho de Carlos Gonzalez. Pero no estaba. Cogí un ramo de flores, por si acaso, si no, a mi madre se lo doy también. La cola para pagar era larguísima. Mientras tanto Parrulín iba y venía por todo el Vips “Mamá, me compras un regalo que he sido muy bueno?” A ver, cariño, hoy es el día de la mamá y tenemos que comprar un regalo a la abuela y a la tía M que va a ser mamá pronto, pronto. “Y a mi también!” Lo dejamos para después, ¿te parece? “Mamá, y qué tal esto?” Y coge un mini-perrito de peluche carísimo. Parrulín, es que es el día de las mamás. “Ah, y qué tal esto?” Y coge unos vestidos de muñeca. Que no, cariño, que hoy no te voy a comprar nada, y además es de niña! (No es que me importe, pero sirve como excusa si lo que pretende comprar es rosa) “Mamá, mira, Hello Kitty, me lo compras, que es muy bonito?” (Otro de niñas?) A ver, es el día de las mamás, no el día de los juguetes, ni de los peluches, ni de Hello Kitty, hombre, pórtate bien, por favor. Así, más de media hora, hasta que me toca pagar. Es entonces cuando Parrulín coge un lápiz relleno de lacasitos, le abre la tapa y tira la mitad al suelo. En fin, pues ya tienes regalo. Señora, cóbreme esto también por favor que el niño ha tirado la mitad al suelo. Ains!
Qué estrés de día de la madre por Dios! De todo el lápiz se comió dos lacasitos, el resto fueron cayendo al suelo en diferentes momentos de la mañana. Al ir a casa de mi madre ví que estaba abierta una librería del barrio, así que le dejé que le fuera dando de comer al niño y ahí sí encontré el libro para mi hermana. Al final tuve el regalo perfecto para las dos. Como había muchas ofertas muy baratas le compré al niño tres cuentos, Te quiero mami y Te quiero papi son dos libros de osos con unas preciosas ilustraciones de cosas que hace el bebé oso con su mamá y con su papá (creo que me gustan más a mí que a él) y le compré también un libro de excavadoras. Le encantó! El de las excavadoras, digo. Me lo hace repetir mañana, tarde y noche, estoy de las excavadoras hasta el moño! Distingue la excavadora, el bulldozer, la apisonadora, la máquina martillo, el camión volcador, la grúa y la hormigonera. Además, cómo se aprovecha el niño “Mamá, cariño, me lees el cuento de la excavadora?” Y como hace muy poco que me llama cariño, y me emocioné la primera vez, pues ahora lo aprovecha todo el rato. Cariño-excavadora. Van unidos los dos conceptos.
Y, como anécdota final, y para sacaros una sonrisa, contaros que ayer le regaló una gran amiga recién venida de México una preciosa camiseta. Le dice que le ha traído un regalo y contesta Parrulín “Que bien, me encantan los regalos!” Lo abre, dice que le gusta mucho la camiseta y salta… “y además está planchada! Ves mamá” Ja, ja, ja!
El lunes más!
Sean buen@s y felices!

sábado, 16 de abril de 2011

Marujeando con el niño

"Mamá, sabes una cosa" Qué, mi amor?
"Mi profe P se casa" No me digas! Y con quién? (La veo mucho con la profe B, me extrañaba q se casara con otro)
"Con la profe S" No puede ser cariño. Seguro q es la profe S? No será la profe B? "No, con la profe S. Seguro."
Ja, ja, me parto! Será posible lo cotillas q son los niños? Será verdad? Todas las profes de la guarde están en la misma onda? Me muero de curiosidad!
Pero me encanta la naturalidad con la q te cuenta q una chica se casa con otra chica. Aunque lo mismo me podría haber dicho q se casaba con una bicicleta, nunca se sabe.
Estaremos criando una generación al fin libre d prejuicios, de homofobias, de racismo...? Ojalá. Mejor iría el mundo.

lunes, 11 de abril de 2011

Frases de niño que dan miedo

Todos los niños tienen frases que nada más oírlas te corre un escalofrío y te imaginas lo peor. En nuestro caso son dos “Mamá, perdón” y “No pasa nada”. Cada vez viene Parrulín con cara de santo y pronuncia una de las dos es que la ha liado, y bien gorda.
Ayer, estaba mi santo duchándose y casualmente tuve que ir un segundo al baño (una tiene necesidades fisiológicas como todo el mundo, que se le va a hacer) Cuando aparece Parrulín, aparta la cortina de la ducha y le dice “Papá perdón” ¿Qué has hecho? “dfnbqlieb…” No entendimos nada “Pero no pasa nada” Eso si lo entendimos. Oh, oh, qué habrá liado! A ver, cariño, enséñame qué has hecho.
Me lleva de la mano al salón y había tirado el aparato portátil de aire acondicionado (tamaño 60x60x100) y estaba el salón lleno de agua que se salía del depósito y corría y corría por el suelo. ¿Cómo ha podido tirar esto que pesa un montón? ¿Cómo no ha hecho ruido? ¿Cómo puede armar semejante lío en el segundo que tardo en hacer pis? Y le reñí bastante, porque sabe que no se toca, se lo hemos dicho mil veces, pero además una cosa es tocarlo y otra tirarlo e inundar el piso!
¿Por qué has hecho esto? “Porque me apetecía, pero no pasa nada” ¿Cómo que no pasa nada? ¿No ves que está todo mojado? “Yo te ayudo a fregar” No, no me ayudes, mejor, vete con tu padre. (Padre previamente avisado para que saliera echando leches de la ducha y se encargara de la fiera mientras yo arreglaba el desastre)
Cuando las aguas volvieron a su cauce (las del aire acondicionado y las de la madre) viene con cara de santo “Mamá estás enfadada?” Si, cariño, estoy muy enfadada, estás castigado y esta noche no hay cuento. “Estás triste también?” Pues también, tú sabes que eso no se toca y lo has tirado al suelo y se ha llenado todo de agua. “No lo voy a hacer más” Bueno, eso espero, dame un beso. Y le abrazo con toda mi alma.
Me cuesta horrores estar enfadada con él, por las caritas que pone y lo zalamero que es, pero es importante que aprenda las cosas que no se hacen. Debe de ser la segunda vez que lo castigo, no me gusta hacerlo, pero hay cosas que no se solucionan con un beso por muy tierno que sea. No le grito, no le trato mal (sólo faltaba!), le doy igual los besos y abrazos que quiera, pero no hay cuento se ponga como se ponga.
Al rato viene “Mamá estas enfadada?” Pues si “Pero me quieres igual” Si, cariño, mamá te quiere aunque esté enfadada, ya lo sabes. “Mamá cuaaanto te quiero, no pasa nada” A mí me da la risa pero me contengo. Pero que morro tiene este niño!
La táctica de aunque-estés-enfadada-me-quieres me parece importantísima, que sepa que el amor de su madre es incondicional, que estaré siempre amándole y ayudándole en cualquier cosa que necesite, que en casa jamás se juega al Ya no te quiero, ni verbal ni gestual. Pero él parece traducirlo por no-pasa-nada. De forma que puede liar la que sea que como mamá le sigue queriendo…
Cuando el padre le lleva a la camita esa noche le dice “Papá, vamos a cerrar la puerta y me lees un cuento, pero que no nos oiga mamá, eh?” Y mamá oyéndolo todo desde el pasillo esperando pacientemente la respuesta de su padre y cruzando los dedos para que tuviera un poco de sentido común. Afortunadamente sí lo tuvo, se negó a leer el cuento, se mantuvo a su lado haciéndole mimos y caricias como siempre, pero sin cuento. Y pidió irse a la cunita.
Llego yo a la habitación y levanta la cabeza “Mamá, me lees un cuento?” No cariño, estás castigado. “Es que no lo voy a hacer más” Pues fenomenal, si no lo haces más, no te castigo más “Pero me quieres igual” Si, cariño, mamá te quiere aunque esté enfadada, ya lo sabes “Mamá cuaaanto te quiero, no pasa nada”
No se me ocurre cómo hacerlo mejor. Es muy difícil enfadarse con él.
Mañana más!
Sean buen@s y felices!

lunes, 14 de marzo de 2011

Fin de semana

El viernes estuve viendo el segundo “cole de mayores”
Uf! No me gustó nada!!! En principio no era tan grande como yo creía, o como parece por fuera, ya que son dos clases por curso. Y la ventaja respecto al primer colegio que había visto es que tienen patio cubierto y los niños salen al patio haga el tiempo que haga.
Es mucho más barato que el otro, si, pero porque sale una hora antes. Yo tendría que dejarlo hasta las 5 y esa hora adicional cuesta 50€! Con lo que igualamos el precio del otro cole.
Si tuviéramos que dejarlo a las 8, que esperemos que no, pero aún no sabemos qué horarios va a tener mi santo, los puedes dejar pero… con una profe que los vigila, en plan aparcamiento, vamos. Mientras que en el primer cole si los tienes que dejar a las 8 les dan de desayunar, además les dan otra vez leche con galletas a las10:30 y hasta los 7 años, lo que me parece estupendo.
Tienen dos horas de inglés a la semana, mientras que en el primer cole tienen una clase diaria. Ole!
Vamos, que lo tengo claro, clarísimo que mi primera opción será el otro.
Cuando ya termino de preguntar todo lo que se me ocurre a la secretaria y le digo si me quiere contar algo más que no se le haya ocurrido me dice: “Mmmm, si lo metes aquí te conviene que te metas en el APA, que están deseando ganar adeptos.” Adeptos? ADEPTOS? ADEPTOS?!!! Pero qué clase de sitio es este? Que si meto al niño tengo que ir a todas esas cenas solidarias, retiros espirituales y demás que anuncian en el tablón? Pues no gracias. Me fui asustada.
El sábado aproveché para descansar un poco porque creía que estaba con un trancazo, pero no. Es alergia! Pfff! Pero si yo ya no tenía!!! Después de años sin verla, ataca de nuevo. Menos mal que anoche llovió y hoy me encuentro algo mejor, pero temo la llegada de la primavera.
Y ayer domingo, vaya día tuvo Parrulín! Para comérselo! De un cariñoso, de un empalagoso, un “Mama cuánto te quiero” a cada segundo, un millón de abrazos, un sinfín de besos! No le pasaba nada, sólo tenía un día especial. Y yo, pues aprovechándome de ello, que ya tendré tiempo para echar de menos abrazos y besos cuando sea mayor.
Ya en el baño le digo, venga Parrulín, vamos. Y me dice, “De acuerdo mamá de peluche”
Ein? Me gusta eso de mamá de peluche ¿porqué me has llamado eso?
“Porque tú me llamas Parrulín y yo a ti te llamo mamá de peluche”
Ah, pues me gusta mucho! “Y porque eres suave y blandita”…..
No es para comérselo?
Mañana más!
Sean buen@s y felices!