viernes, 19 de diciembre de 2014

Los peores regalos de nuestra vida



He estado recordando regalos, los regalos más desafortunados que he recibido a lo largo de taitantas navidades, que he recibido y que he hecho, que también, y a propósito, jejeje. He decidido dedicar la entrada de hoy a los peores regalos de nuestra vida, cosas que NO se deben regalar nunca, a no ser que hayan sido pedidos expresamente, que de todo tiene que haber en la viña del Señor.

Un día de reyes aparece mi entonces novio en casa, mi abuela acababa de morir ese mismo día, viene a animarme un poco y darme mi regalo de reyes. Aparece con mi ordenador, que se había llevado unos días antes para arreglármelo, ha tenido el detalle de ponerle un gran lazo rojo. ¿Ese es mi regalo? Te he comprado e instalado una tarjeta gráfica mejor que la que tenías. Ah… Mmmm… Gracias. Te va a ir mucho mejor el ordenador para hacer los planos. Vale… Y ante un regalo como ese qué se pregunta ¿de qué color es? ¿le has puesto nombre?

No se regala tecnología a una chica si no lo ha pedido, la tecnología os gusta a los tíos. A mí una cosa que va dentro del ordenador y no la puedo ver no me dice ni fu ni fa. Que si necesito una tarjeta gráfica, una ampliación de memoria o algo así pues ya la compraré y me hará el favor de instalarla, o me hará el favor completo de comprarla e instalarla. Regalar tecnología a una chica es regalarle un teclado rosa! O un ipad! O algo así! Eso SI se puede regalar.

No se regala algo que en realidad al que le guste sea a la parte regalante y no tenga nada que ver con la parte contraria. Tengo una amiga que siempre me regala ropa “de su estilo”, colores pastelito, corazoncitos y similar. Pero alma de cántaro tú me has visto a mí alguna vez con un jersey rosa palo con brilli brilli? Es para que te lo preste un día y no me lo devuelvas? Porque otra explicación no veo. Este regalo admite venganzas y posible intercambio futuro de regalos, un rosa brilli brilli a cambio de una gran bufanda en tonos cálidos, por ejemplo. Todavía no me ha sucedido que nadie me regale algo con estampado animal, es un alivio al menos, una vez me regalaron algo que venía envuelto en papel de tigre y antes de que lo abriera ya me avisaron, no te asustes que lo de tigre sólo es el papel.

No se regala algo que a ti te gustaría que tu pareja se pusiera si se sale completamente de su estilo. Era yo una jovencita hippyosa de faldas largas y pantalones de cuadros cuando mi entonces novio, sí, el mismo de la tarjeta gráfica, aparece con una falda cinturón diminuta. ¿Y esto qué es? Una minifalda, cuando salimos con mis amigos me gustaría que se te vieran más las piernas. Ya, el problema es que con esto se me ve hasta el alma y francamente lo que les gustaría ver o no a tus amigos, me la trae al fresco. Coger una cistitis en invierno, por lo del fresco, digo, pues va a ser que no, gracias. Con ejemplos como estos no es de extrañar que la cosa terminara con este chico, lo que no sé es en qué estaría yo pensando cuando comenzamos.

No se regala a los hijos de los padres al borde del colapso una guitarra con sonidos estridentes y de chino, que sabes que el hijo no va a dejar de tocar durante días y que los padres te van a odiar eternamente. Corres el riesgo de que te dejen de canguro con el niño y la susodicha guitarra para que los padres puedan tener el descanso mental necesario como para, al menos, poder seguir vivos una semana más. Aunque confieso que este regalo sí lo he hecho, y con premeditación y alevosía, era una venganza en toda regla. Y al hilo de este mismo tema apuntar que no se regala nunca, nunca, nunca, pero nunca, bajo ningún concepto y jamás en la vida… un megáfono! Al menos a mis hijos. Que sí, que me ha sucedido, y lo tengo por ahí escondido en alguna parte rezando para que no lo encuentren.

Un día de mi cumpleaños me regalaron una colonia. A priori no suena mal. Hay chicas que les gustan mucho las colonias, sabes que es el regalo perfecto para ellas y cuanto más caras sean las colonias, mejor. Otras chicas son fieles a una sola colonia, no les gusta cambiar, y si sabes que es adicta al Chanel nº5 es un buen regalo, y cuanto más grande sea el frasco mejor. Una colonia es un regalo muy personal y debes saber bien sus gustos antes de hacerlo, si conoces sus gustos, perfecto, repito que cuanto más cara mejor, pero si no, cambia de idea y compra otra cosa. Me regalaron una colonia, cara, carísima, diciendo además que como no sabía qué comprarme me ha comprado la colonia que usa su novia porque debe de ser buena. Su novia? Pero esto qué es! Al menos no ha dicho su madre! Con sólo conocerme un poquito de nada, una mijita, sabría que uso nenuco y punto pelota, si puede ser la del tapón de color verde, mejor. DKNY, pero eso qué es? Y cómo se pronuncia? Que no, hombre, que no! Abuso de la exageración y la verdad que huele bien, lo malo es que en las contadas ocasiones en las que me la pongo me viene a la mente la mencionada novia, es verdad que huele a ella y no me gusta oler a otra persona. Un olor a naranja, o algo así, me va bien aunque preferiría elegirla yo, pero con un olor a pachulí me viene a la mente una señora mayor con labios rojos y cuarto y mitad de crema hidratante en la cara, y no, gracias.

No se regalan cosas para la cocina, con la única excepción de que haya sido escrito previamente en la carta a los reyes magos. Si algún día, Dios no lo quiera, esta estupenda mujer que escribe recibiera una sartén como regalo podrían pasar varias cosas. Lo primero, apártate, por tu propia seguridad, no puedo garantizar tu integridad física si me regalas una sartén. Aunque lo más probable es que no sepa qué es ¿qué hago yo con esto? ah, pues le doy una manito de pintura de pizarra, le pongo un washi tape de esos y lo cuelgo del agujerito este que tiene en el hall de entrada para poner notas. Puede pasar también que tenga una etiqueta que indique que efectivamente es una sartén y, para no estampártela en la cabeza, decida salir corriendo de casa a buscar a los reyes magos y echarles un buen rapapolvo y, bueno, pues ya que he salido de casa igual tardo en volver, no me esperéis despiertos.

NOTA. En el caso en el que nunca jamás hayas acertado con una persona, por mucho que te esforzaras, llega un momento en que quedas libre de toda culpa. He regalado, a propósito, un bolso absolutamente espantoso, tenía forma de guitarra eléctrica, dorada para más inri y brillaba más que el árbol de la puerta del sol. Nunca te gustan mis regalos, pues te voy a dar un buen motivo, no te preocupes. Nunca se lo puso, exactamente igual que todo lo demás, pero yo me divertí mucho pensándolo y planificándolo. Todavía hoy me río de aquel bolso.

Con estos ejemplos ya sabéis al menos lo que NO se debe regalar. Y vosotros? Cuál ha sido el peor regalo de vuestra vida? Confesad, qué regalo terrible habéis hecho a propósito? Vamos a reírnos un poco.

Mamá de Parrulín y de Xoubiña.
Otro día más.
Sean buen@s y felices.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Noche de crisis y gatillazo



El sábado era día 13, quizá el número ya era un presagio, pero sin pensar en ello me levanté emocionada, me puse una camiseta de algún concierto de Sabina y estuve tatareando sus canciones desde bien temprano. Llevé a Parrulín a clase de astrofísica mientras cantaba Peor para el sol, que se mete a las siete en la cuna del mar a roncar, mientras un servidor, le levanta la falda a la luna… La clase está en la plaza de Jacinto Benavente y yo disfruto dando una vuelta la hora y media que dura cada clase, entro en tiendas de telas, veo escaparates, un paseo entre los puestos, las sonrisas, la música y el consumismo navideño. En la esquina de la calle Carretas veo chicas en minifalda esperando cliente, Magdalenas. Con ese corazón, tan cinco estrellas, que hasta el hijo de un Dios, una vez que la vio, se fue con ella, y nunca le cobró, la Magdalena.

Recojo al niño, mientras me cuenta cosas que ha aprendido acerca de la materia oscura, los agujeros negros y el bosón de Higgs mi mente desconecta de una conversación que no comprendo y bajamos andando hasta Atocha mientras tarareo A mitad de camino entre el infierno y el cielo, yo me bajo en Atocha, yo me quedo en Madrid…He llorado en Venecia, me he perdido en Manhattan, he crecido en La Habana, he sido un paria en París, México me atormenta, Buenos Aires me mata, pero siempre hay un tren que desemboca en Madrid… En el cuaderno de bitácora de Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal…

Comemos, dormimos la siesta y llegó el momento… Qué me pongo? Uy, ya no estoy acostumbrada yo a esto de salir de noche. Una blazer negra? Uy, cómo se notan los treintaytantos, una jovencita no sale con blazer. Vale, no soy una jovencita, adjudicada. Pendientes nuevos y… maquillaje? Venga, sí. Que el maquillaje no apague tu risa, que el equipaje no lastre tus alas, que el calendario no venga con prisas, que el diccionario detenga las balas. Que las persianas corrijan la aurora,  que gane el quiero la guerra del puedo,  que los que esperan no cuenten las horas,  que los que matan se mueran de miedo… Vamos, que nos vamos, concierto de Sabina! De camino voy twiteando Hoy salgo! Y me darán las 10, y las 11, y las 12, y la 1, y las 2, y las 3… Siete años desde mi último concierto. Es lo que tiene la maternidad! Hoy quemo Madrid! Y canturreo por lo bajini Hay un peligro de incendio esta noche, en el asiento trasero de un coche,  se quema una pareja en el tercero,  no seré yo quien llame a los bomberos…

Encuentro a mis amigas y rememoramos viejas historias de largos veranos aderezados con queimadas y con Sabina como eterna banda sonora, en la playa o frente a la chimenea, pero siempre Sabina O tal vez ese viento que te arranca del aburrimiento, y te deja abrazada a una duda, en mitad de la calle y desnuda. O tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra, a la orilla de la chimenea a esperar... que suba la marea…

Puerta del Palacio de Deportes, BarclayCard dicen que se llama ahora, impronunciable. Una fila interminable de gente aguanta bajo la lluvia para entrar al concierto, 14.000 personas, que disminuye rápidamente al tiempo que aumenta la fila de paraguas que obligan a dejar abandonados a su suerte en la entrada  Me echó un cable la lluvia, yo andaba con paraguas y ella no -”¿A dónde vamos rubia?”. -”A donde tú me lleves”. -Contestó. Abarrotado, pero bien organizado, el público espera nervioso el inevitable retraso que siempre se produce, Sabina se hace esperar. Se apagan las luces y se enciende el escenario "Contra el olvido, contra el ébola y el isis, para tiempos de tormenta, bienvenidos a 500 noches para una crisis", anuncia Sabina con su voz medio ronca de canalla y calavera, el público se viene arriba. Canta Ahora y saluda a su público "Buenas noches Madrid"

Tantas veces había visto el vídeo del concierto en Luna Park que me sabía hasta los chistes, aparentemente improvisados, que repiten un guión perfectamente aprendido y coordinado. Cuánto dura el concierto? Me pregunta mi amiga. Dos horas 11 minutos, le respondo, y nos reímos las dos. Recuerdo a mi madre, me gustaría estar aquí con ella, disfrutando de un concierto de Sabina como tantas veces hicimos juntas, oír su risa, sentir su alegría. Pero ya no era ayer, si no mañana… La maldición del cajón sin su ropa… Así que se fue, me dejó el corazón en los huesos… Mucho me recuerda los buenos momentos que pasamos juntas, los viajes y hoteles, las proposiciones indecentes… Mamá, toca Sabina. Dónde? En Zaragoza. Vamos! En Granada. Vamos! Mucho me duele su ausencia. Mueve tus caderas, cuando todo vaya mal, mueve tus caderas, alante y atrás, alante y atrás… Tengo que recordar esta canción más a menudo, y no estaría mal aprender a moverlas como Mara Barros, qué arte!

Llega el momento de tomarse un descanso, Sabina deja que "su mejor rockero" cante solo El caso de la rubia platino, el guitarrista de Alarma Jaime Asúa, y yo aprovecho para salir a comprar una cerveza y la camiseta del concierto. Volvemos del baño y encontramos al gran Pancho Varona cantando Conductores suicidas, Sabina no ha vuelto ¿del baño? Esta no es la que tocaba ahora, qué raro, le digo a mi amiga. Pero vuelve y explica que le ha dado un Pastora Soler, frase que me suena desafortunada, el público en pie le aplaude hasta que se le saltan las lágrimas a un Sabina emocionado y arranca con una nueva canción.

Sabina vuelve a cantar, con ánimo y energía, pero su voz se queda atrás, arropado por la profesionalidad de su banda, parece renovarse. Pero no, su semblante es cada vez más triste, cada vez más blanco, cada vez más viejo… Al cabo de poco más de hora y media dice que no se encuentra bien, se marcha con lágrimas en los ojos y sin los bises. Sin los bises! Pero si quedan 45 minutos de concierto! Es una broma. Faltan muchas. Aún tiene que cantar Mara Barros Y sin embargo, que te pone los pelos de punta con esa forma de personalizar la canción y hacerla suya. Y no es una broma, es un gatillazo.

El público en pie espera que vuelva, las luces se encienden, los músicos se van, el público espera, es una broma. Y no es una broma, es un gatillazo. El público en pie espera al menos que suene La canción de los viejos borrachos que anuncia siempre el final definitivo del concierto, que anuncia que no es una broma, pero no suena. No desalojamos hasta que no nos lo indican los de seguridad y sólo entonces nos damos cuenta de que no es una broma, es un gatillazo. Entre el enfado y la incredulidad salimos del Palacio de Deportes, me da igual cómo quieran llamarlo ahora, y tuiteo Coitus interruptus de Sabina en Madrid. Twitter echa humo, los periódicos digitales ya lo tienen en portada. Y llueve.

Vuelvo a casa haciendo recuento entre el número de conciertos a los que he ido y se han suspendido y/o puesto malo que el número de conciertos que sí he visto. Y recuerdo que canceló en Vigo, por haber comido algo en mal estado, y recuerdo que canceló en Granada, porque no se encontraba bien, y siempre me he sentido indignada, pero al menos lo repetía días más tarde. En esta ocasión han sido 60 eurazos de entrada (en gallinero!), más la peluquería que aproveché para ponerme todos los pelos del mismo color (consecuencia de la maternidad y falta de tiempo) y nos deja a la mitad sin ninguna compensación! Y me voy con mal sabor de boca, y me siento defraudada e indignada, y triste, ese no era mi plan.

Yo quería disfrutar, pasarlo bien y cerrar los bares! Y vuelvo en un taxi después de un concierto inacabado, Parrulín tiene anginas y Xoubiña quiere teta. Es lo que tiene hacerse mayor, es lo que tiene la maternidad. Gatillazo de Sabina, es lo que tiene hacerse mayor, es lo que tiene… mejor me voy a callar mi opinión acerca de las verdaderas razones de su noche de crisis.

Mamá de Parrulín y de Xoubiña. Perdón por la tristeza.
Otro día más.
Sean buen@s y felices.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

De Christmas, pavos y bilingüismo



Ayer estaba trabajando tranquilamente cuando me llegó un mail de Responsabilidad Corporativa de la empresa, una noticia esperada con ansiedad y nerviosismo por mi parte pero sobre todo por parte de Parrulín, los resultados del concurso de Christmas! Me llena de orgullo y satisfacción anunciar que el primer premio del concurso de Christmas en la categoría de infantil es para… Trrrrr… Trrrrr… Trrrrr… (son tambores) Trrrrr…  Trrrrr… Trrrrr… Parrulín!!!!! Tan ta ta chán! Jajajaja! Ay qué alegría me han dado, con la ilusión que nos hacía! El premio son cuatro entradas para la Warner (ya podía ser un aumento  de sueldo, pero no!), a él le hace mucha ilusión, a mí con tal de ganar el premio era lo de menos. Es una bobada pero estoy contentísima, y él también! Toda la mañana feliz, y no llamo al colegio para contárselo en persona al niño porque me parece excesivo, pero a punto estoy de las ganas que tengo de decírselo.

El viernes nos había llegado una circular del colegio de Parrulín, que se convierte en bilingüe, así, sin preliminares ni nada, con premeditación y alevosía, en secreto hasta que pudieran anunciar la notica. Me pilla de sorpresa. Pues… ole! Hasta ahora tenían cinco horas a la semana de inglés, una de ellas sólo de conversación, así lleva desde los tres años, además de los colores y algunos animales no sabe decirte ni el How are you, pero en fin,  aunque se niegue a ver a Bob Esponja en inglés supongo que algo le queda aunque no lo parezca. Y tengo que reconocer que si Bob Esponja es insufrible en inglés es peor todavía. Mi madre lo llamaba el estropajo, no le gustaba nada tampoco.  Pobrecita mía!

Pues bien, tutoría de bilingüismo a las 4:30, estupenda hora para asistir corriendo desde el curro y comiendo un bocata a toda prisa como los pavos. Hasta ahora las reuniones siempre habían sido sólo del B, que es el de Parrulín, pero en esta ocasión era para A y B a la vez. Nos explican que habían solicitado el bilingüismo esperando que tardaran un tiempo en concedérselo pero que ha sido inmediato y que lo van a empezar a aplicar en enero, que hay que cambiar los libros pero corre a cuenta del colegio y serán libros electrónicos. Que  no significa que los niños van a ser necesariamente bilingües, que conceden la etiqueta de “colegio bilingüe” si dan el 30% de las clases en inglés, o 30 horas al mes, o… bueno esto del 30 no me he enterado mucho, pero es igual. Cambian plástica y ciencias sociales, que se lo darán dos profesoras diferentes a la tutora porque son las que están habilitadas para el bilingüismo. Y al finalizar segundo de primaria se examinarán del Trinity. Pues genial, no? Lo hacen bilingüe y además no me cuesta un pavo. No es perfecto? Pues no.

Ante mi asombro de pavo recién comido empiezan a levantar la mano madres indignadas, casualmente todas del A, que no les parece bien. Este pavo recién comido no se queda con la boca abierta de asombro por si acaso se le escapa la comida. Que si habían elegido este cole precisamente por no ser bilingüe, que si con una hora diaria en inglés era suficiente, que si se iban a aprender los músculos en inglés no iban a saberlo en español, que si tres profesoras diferentes enseñando asignaturas diferentes con acentos diferentes iba a ser un caos para los niños, que si no puede ser el examen de Cambridge en lugar del Trinity…

Me satisface comprobar la paciencia y el saber estar de los profesores presentes en el aula, incluida una de ellas que admite no estar de acuerdo con el bilingüismo, pero que han ganado los que sí estaban de acuerdo y lo van a hacer lo mejor posible. Nos van a proporcionar las claves para entrar desde casa a los libros electrónicos, vamos a hacer una reunión dentro de un mes para hablar de cómo se están adaptando los niños y se hará una encuesta para ver si queremos que el examen sea de Cambridge o de Trinity. Hija, qué más quieres, que te lo están dando todo en bandeja! Entre refunfuños y protestas varias se termina la reunión. Agradecimientos también hubo, todos del B. Menos mal que estamos en B!

Parrulín tenía ayer una extraescolar para niños de altas capacidades y no sale hasta las 6:45, pero pregunto dónde dan esa extraescolar porque me muero de ganas de decirle que hemos ganado el concurso. Me acompaña una coordinadora de no sé qué del colegio que es la que no estaba de acuerdo con el bilingüismo. ¿Estás contenta con la extraescolar? Sí, es genial, es un niño de muy altas capacidades y va feliz al Inventa (así se llama) pero en el día a día lo único que hace es leer un libro cuando termina las tareas y eso es lo que no me parece bien. Ya, me dice, es que tu niño es demasiado, ya me lo ha comentado la Orientadora de estudios. Bien, me conocen como madre de niño de altas y conocen las características del niño profesoras que ni si quiera sé quiénes son pero nadie hace nada de la adaptación que me prometieron, ni tutora ni Orientadora. En fin, como no me puedo dar cabezazos contra un muro, o sí, pero me haría daño, voy a hablar con Parrulín.

Le encuentro en la puerta del laboratorio esperando a entrar mientras hace el cafre con sus amigos, tipo tirar la mochila por los aires y que rebote en la cabeza de alguno de ellos. Parrulín, ven aquí! Qué haces aquí mamá? Ven, respira hondo que te tengo que decir una cosa. El que respira hondo es el amigo que ha venido también al cotilleo. Que respires hondo, así como hace tu amigo (con retintín que el amigo no pilla) y lee esto.  Le doy el mail que comunicaba los ganadores en el que he subrayado y metido dentro de un círculo e incluso “fosforiteado” que el ganador era él, pero no se entera. Al final se lo tengo que decir yo. Que hemos ganado el concurso de Christmas!

Nos abrazamos, nos reímos, bailamos de alegría, nos resbalamos, nos caemos al suelo en mitad del pasillo, en plena euforia y locura colectiva por la noticia. Colectiva porque incluye madre, hijo, amigo cotilla y amigos adyacentes que sin saber de qué va el asunto se apuntan a un bombardeo. Me puedo llevar el mail? Sí, mi amor, haz con él lo que quieras. Y se va corriendo. Misión cumplida, me voy corriendo yo también que tengo otra tutoría pero en la guardería, luego vuelvo a recogerle cuando acabe la extraescolar. Saliendo me encuentro con otra madre y le cuento que estamos muy contentos porque hemos ganado el concurso de Christmas. Ah, me dice, yo me estaba preguntando si siempre serías igual de efusiva con tu hijo. Pues sí, le contesto, y me piro corriendo a la guardería.

Mamá de Parrulín y de Xoubiña, efusiva, pavo y co-ganadora del concurso de Christmas.
Otro día más.
Sean buen@s y felices.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Fin de semana antropológico y pre navideño



Último fin de semana antes de meternos de cabeza en la Navidad! Hemos estado llenos de actividades para ir metiéndonos en ambiente!

Siempre estoy buscando diferentes clases, talleres, cursos o excursiones para Parrulín, para que explore y aprenda cosas nuevas, sus altas capacidades hacen que su afán de saber sea infinito y procuro ir llenándolo como puedo. Cada quince días va a clase de Astrofísica, que le encanta, como este fin de semana no tocaba hemos ido… al Museo Antropológico!

Yo recuerdo haber ido tan sólo en una ocasión pero nada más, no tenía ni idea de qué íbamos a encontrar en el interior. En la taquilla nos ofrecieron un juego de pistas para que Parrulín fuera aprendiendo y rellenándolo durante la visita. Ha sido muy divertido, hemos aprendido un montón de cosas. El juego de pistas es una idea estupenda para los niños, se lo ha pasado muy bien. Lo que más le ha llamado la atención a él ha sido aprender la vida de Budda, y el significado que tenían las diferentes posturas de sus manos en las esculturas, mudras se llaman. También le ha impresionado mucho el esqueleto del gigante de Extremadura. A mí lo que más me ha impresionado ha sido la conversación con él “Mamá, esto es un gigante de verdad?” No cariño, es un señor con una enfermedad que se llama gigantismo. “Ah, sí, gigantismo hipofisario se llama!” Este niño no deja de sorprenderme!


He buscado datos sobre el gigante de Extremadura y he encontrado que su historia es muy curiosa. Agustín Luengo Capilla, 1849, Puebla de Alcocer (Badajoz) con 2,35 m de estatura en una época en la que la media era de 1,60 se ganaba la vida en un circo. Hasta que se enteró un catedrático de Anatomía y le compró su cuerpo en vida por 3.000 pesetas! Una fortuna, vamos! A razón de 2,50 pesetas al día mientras viviese, el catedrático se quedaría con el cadáver, no vivió mucho más, murió con tan sólo 26 años y el catedrático se quedó con el cuerpo para el museo. Fin de la historia.

Al salir del museo nos pasamos por la estación de Atocha, que tiene una tienda muy chula y tenía que comprar un regalo de cumpleaños para mi hermano, la fiesta era esa misma tarde, sí, todo en el último momento, así funciono yo, qué se le va a hacer. El caso es que las tiendas de la estación estaban llenas de carteles Black Friday y yo me preguntaba al más puro estilo Sara Montiel ¿Pero qué invento es este? Pero si hoy es sábado! Pues nada, otra “tradición” importada de EEUU, todo a mitad de precio. Regalo chulo y barato. Y porque llevaba al niño que si no empiezo a comprar Reyes allí mismo!

El domingo teníamos manualidades que hacer, los niños y yo. Yo tenía que terminar el calendario de adviento, tarea inacabada. He llegado hasta el día 10, las demás sobre la marcha, o cuándo pueda, qué se le va a hacer! Mi abuela decía que el que hace lo que puede no está obligado a más. No siempre estoy de acuerdo pero en esta ocasión no me ha quedado más remedio. Lo enseñaré cuando esté terminado. Lo consiguieron, que yo sepa, Mo, y Delia. Bravo por ellas!

En mi trabajo hay un concurso para que los hijos de los empleados hagan el Christmas de este año, por supuesto que nos presentamos, faltaría más! Además tenía Parrulín pendiente el Christmas del AMPA, o del APA, o como diablos se llame eso. Así que nos pusimos manos a la obra y nunca mejor dicho. Con pintura de dedos (y de pies) hicimos un montón de ellos para ver cuál nos gustaba más, unos para los concursos y otros para la familia. Los de los concursos eran los mejores, no os los pongo por si acaso ganamos y nos quitan el premio por haberlos publicado, jeje, pero os dejo con el resto, que quedaron bien chulos. Nuestros Christmas antropomórficos.


Una guarrería esto de pintar con las manos y los pies, queda bonito, sí, y se limpia estupendamente pero no deja de ser una guarrería, los niños encantados, la madre histérica toallita en mano “no toques nada!” y aun así, una guarrería. La mano de nieve de Parrulín está muy chula, los Papá Noel también, por aquello de estar los dos y los renos de los pies de Xoubiña... mmmm... qué deciros de ellos salvo que están por toda la casa.

A todos vosotr@s... Feliz Adviento!
On the first day of Christmas my true love send to me…
Conocéis esta canción? Hoy se me ha pegado la musiquita…

Mamá de Parrulín y de Xoubiña.
Sean buen@s y felices.
Otro día más.