Como siempre llego
tarde incluso a la polémica, inconvenientes de ser una procrastinadora confesa.
Me encanta el nombre de procrastinadora, me parece que suena a mujer fatal
embutida en traje de latex y látigo de cuero, aunque en realidad significa
dejarlo todo para el último momento, y eso es también lo que me ocurre con la
lactancia, soy una madre lactante prolongada por procrastinadora.
Recuerdo el primer
día que fui a una reunión de multilacta, tenía Xoubiña apenas diez días y una
lactancia mixta que anticipaba el mismo fracaso que con Parrulín. Tenía la
asesora una niña de dos años que correteaba por allí y de vez en cuando pedía
teta. Y se me hacía raro, la verdad, allá cada una con su teta que haga lo que
quiera, pero ver a una niña de dos años pidiendo chupitos todo el rato no lo
había visto en mi vida. La verdad es que nunca había visto mamar a nadie, ni
pequeño ni mayor. Y yo pensaba que ni de broma iba a estar yo sacándome una
teta cada dos por tres más de dos años, de hecho yo pensaba que ni siquiera iba
a conseguir la lactancia de Xoubiña. Y aquí seguimos, por procrastinadora!
Recuerdo otra
reunión a la que vino también una chica en prácticas que se estaba formando
para ser asesora, esta chica tenía una niña de dos años y una niña mayor que
acababa de destetarse a los cinco años. Madre mía, y a mí que me había
extrañado los dos años de la otra! Decía que la teta era su herramienta de
crianza y que no sabría qué hacer sin ella, porque todo lo solucionaba, los
llantos, el dolor, el hambre, la sed… Imaginaba una pelea entre hermanas y la
madre poniendo paz sacándose una teta para cada una. Yo hasta los cinco años?
Ni de broma! Y aquí seguimos, por procrastinadora!
Xoubiña tiene casi
dos años y medio y sigue mamando, y es cierto que es mi mejor herramienta de
crianza. Cuando está cansada, cuando coge un berrinche de esos inexplicables,
cuando le duele algo, cuanto tiene sueño, cuando tiene hambre, cuando tiene
sed… si no busca ella la teta se la ofrezco yo y se soluciona todo. Y duermo
poco, muy poco, y estoy cansada, muy cansada, y a menudo pienso en destetarla
pero aquí seguimos, por procrastinadora!
Enemigos? Pues sí,
más de una vez, que dos años y medio dan para mucho! La primera, la gine, en la
primera revisión después de la cesárea me dice que vuelva a los dos meses
cuando deje la lactancia. Y si sigo? Bueno, pues a los cuatro, cuando dejes la
lactancia. Y si sigo mucho, mucho tiempo? Vuelvo al año? Pero cómo vas a estar
un año con la lactancia, tú estás loca! Bueno, pues loca o no, ocurrió, y volví
a la revisión del año pero no recuerdo su reacción, o puede que me la saltara,
no recuerdo.
Volví hace poco a la
gine a la revisión de los dos años. Qué tal todo? Bien Qué tal tus reglas? No
tengo. Y qué has hecho con ellas? (Mmmmm… meterlas en un cajón y olvidarme
dónde las he puesto? Qué pregunta más poco profesional!) Es que sigo con la
teta. Tú estás loca! Y me doy cuenta que no es la primera vez que me llama
desequilibrada esta mujer, pero como lo hace así con una risita pues no parece
un insulto hasta que te marchas y repasas mentalmente la conversación y pierdo
la oportunidad de soltarle algo apropiado, o lo dejo para la siguiente ocasión,
y al final no lo hago nunca por procrastinadora.
Dificultades?
También, pero he tenido mucha suerte, sólo he tenido una candidiasis, me he
librado de mastitis, perlas de leche y todas esas cosas. Pero cuando tuve eso
que no sabía qué era, el dolor era tremendo y Xoubiña debía de tener ya… no sé…
siete meses? El caso es que vas a la gine y te dice que quites la teta, se la
enseñas a la pediatra y te dice que quites la teta, vas a una dermatóloga y te
dice que quites la teta. Pero vamos a ver! Es que si te duele una pierna
alguien te dice que te la cortes! Al final encontré gracias a mi santo, a una
enfermera sabia en lactancia y con una crema estaba solucionado en un par de
días, así de fácil.
Pero para enemiga,
enemiga, la pediatra. Antes de cumplir los tres meses ya estaba chuperreteando
un trozo de jamón, a los cuatro comía galletas y mandarinas, hicimos el BLW
pero un poco según iba surgiendo la cosa y sin abandonar nunca la teta a
demanda. Quiero decir que la niña come de todo desde muy pronto, alimentación
complementaria se llama. Complementaria de qué? De la teta! O del bibe! De la
leche, vamos! Entre el año y los dos años deben ir cambiando de tomar
mayormente leche a mayormente comida. Y la niña no tiene ni ha tenido nunca
problemas de peso ni de crecimiento.
Atención a la
pediatra, año y medio. Le doy teta todavía. De postre? No, de postre no, cuando
quiere. Le estás estropeando el
metabolismo a tu hija con la teta a demanda. Perdón? Si los mayores comemos
a todas horas nos convertimos en obesos y con los niños con teta pasa lo mismo,
pero vamos, que puedes hacer lo que quieras. Faltaría más! Ay la culpa, qué
invento más maravilloso para manipular a alguien, que vale para todo! Ah, vale,
no lo sabía, se la daré de postre sólo. Porque, digo yo, que para qué le voy a
dar un curso a esta mujer que no tiene ningún interés en el tema, que diga lo
que quiera que yo haré lo que me dé la gana. Pero y si mi hija fuera de bajo
peso? Sería culpa de la teta? Seguro! Y si fuera rellenita? Sería culpa de la
teta? Seguro! Y me iría a casa preocupada, sintiéndome culpable por darle teta,
y seguiría dándosela, porque soy una procrastinadora confesa, pero con un
enorme sentimiento de culpabilidad.
Y el resto de las
revisiones de la niña yo siento que esta mujer me mira de reojo y me lo vuelve
a preguntar. Le das teta todavía? Me pregunta con cierta suspicacia. Noooooo,
cómo le voy a dar teta a los dos años! Y de postre natillas! Y la miro yo de
reojo y veo que no se lo cree, igual el retintín de las natillas ha sido
demasiado, ajo y agua, si en realidad no quieres saber la verdad salvo para
echarme la bronca! Y seguiré hasta que me canse, o hasta que se canse ella,
porque me da la gana, y por procrastinadora!
Como conclusión, la
misma de siempre, cada una con su teta que haga lo que quiera. Si los niños
están sanos y felices la culpa no viene a cuento, y si les pasa algo tampoco,
lo que hay que hacer es solucionar el problema, no buscar culpable. Y en cuanto
a los pediatras que están en contra de la teta mi consejo es… Mentid como bellacas! Es la mejor arma
contra los enemigos de la lactancia.
Mamá de Parrulín y
de Xoubiña, procrastinadora.
Otro día más.
Sean buen@s y
felices.




